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miércoles, 14 de junio de 2017

Gastronauta 122: Luisa

La cosa va más o menos así. La cúpula de la oposición al gobierno dice defender el legado de Chávez: la constitución chavista, a la vez que deposita su poder en manos de la Fiscal General de la República Luisa Ortega Díaz al adherirse a sus actuaciones. La fiscal “chavista” se revela contra el gobierno chavista y es la principal vocera contra la solución planteada por Maduro, la Asamblea Nacional Constituyente. Este panorama nos viene a decir que cualquier camino que resuelvan se dirime dentro del chavismo ¿o, no?
¿Qué es el chavismo, sino la historia que nace del descontento? ¿Qué es, sino el hacerse responsable de torcer los caminos del capitalismo? ¿Qué es el chavismo, sino reconocer los errores y usarlos para impulsar la lucha, cambiar la historia de los pueblos? Lo otro no es chavismo, es reformismo, es la mierda perfumada con palabras lindas: ecominería (minería a cielo abierto), operaciones Liberación Humanistas del Pueblo (redadas en barrios pobres), la entrega de títulos para la producción (la restitución de tierras del Estado al latifundio), la protección de la naturaleza (mediante el desalojo masivo de campesinos). Eso no debería llamarse chavismo. Tampoco la pugna por permanecer, por arribar, por desgarrar el poder, haciendo uso de estandartes ajenos para también perfumar las cloacas.
Pero en este momento, ni el gobierno, ni la oposición cargan con la novedad, cosa de la que se hizo Luisa Ortega, que parece salir flor del barro, como si no tuviese que ver con nada, ni con nadie. Cuando tiene que ver con todo, con todos.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Crónicas guarimberas 3: Karina



Su nombre es Karina. Tiene 23 años. Está recién parida. Hace poco más de 20 días parió a Cibeles Amarú, una niña con enormes ojos azabache. Viven en Barinas. Esta madre hace parte de un proyecto de comuna y es militante de izquierda, activa y reconocida. Coordina la juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela en la Unidad de Batalla Bolívar Chávez, en su comunidad.
A Karina le gusta sembrar, tanto como leer. Tiene en el cabello la enredadera de Venus y en los ojos la miel de Arica. La piel tostada y acanelada por el sol de los llanos. En enero se gradúa en Estudios Políticos en la Bolivariana. Hizo 6 semestres de Comunicación Social y 5 de Sociología en la Universidad Ezequiel Zamora (Unellez).
Escribía poesía. Después de ser promotora de lectura y trabajar en la Misión Cultura Corazón Adentro, cogió una escardilla y sembró mil matas de plátano junto a su esposo que, cada ocho meses, le garantizan un ingreso. Se fue a vivir a una parcelita.

Desde hace un mes, el lleva y trae le advierte de amenazas en su contra. Pero hace una semana los ataques recrudecieron. En Barinas, donde nació y creció Hugo Chávez, al menos 5 muchachos fueron muertos el lunes de esta semana, durante las manifestaciones contra el gobierno nacional. Una ola de saqueos y violencia mantiene en estado de sitio la ciudad, y el asedio no se ha hecho esperar.
A Karina incluso amenazaron con matarla.
Desde entonces no ha podido salir de casa. La niña tuvo (hasta ayer noche) 5 días con diarrea, y en la cuarta noche, convulsionó. Hasta entonces, Karina no la llevó hasta el hospital porque no podía atravesar la barricada incendiada en la entrada de su urbanismo, y estando bajo amenaza, teme por la vida de ambas. Estuvo secuestrada en su casa. Además, esta madre tiene un impedimento físico que hace que no pueda dar teta a su pequeña. Se quedó sin pañales. Y para más colmo dañaron el sistema de agua y ahora mismo no puede ni lavar los pañalitos de tela con los que cubre a Cibeles.
La policía de la Gobernación la sacó a la media noche de anoche y permaneció durante toda la madrugada en el hospital con la niña, que ya mostraba signos de deshidratación. Pero en el hospital no tenían lo necesario para hidratarla, tampoco neonatólogo, o gastroenterólogo.
En vista de que no tenía ni siquiera fórmula, una madre en el sitio amamantó a la niña.
¿Qué pasa cuando se logra sortear la violencia fascista, pero la otra violencia -la de un hospital sin recursos- también te recibe?

Un día antes de que Karina y Cibeles entraran en crisis, dos Centro de Diagnóstico Integral (CDI) en el Estado Miranda estuvieron bajo asedio y amenazas de incendio por grupos de choque, justo cuando la misma oposición política a Nicolás Maduro marchaba por la salud en Venezuela. No supe de ningún médico se pronunciara en contra del ataque, tampoco contra los linchamientos, ni a favor de la infancia por el uso de los niños durante los hechos de violencia.
Al comienzo de las protestas, hace casi dos meses ya, una señora de 86 años, de nombre Ricarda de Lourdes González, murió en su casa a causa un accidente cerebro vascular, por no poder salir a un centro médico asistencial, debido a las guarimbas ¿Esa vida importa menos que la de los niños muertos en las protestas? ¿Puede pensarse en reconciliación entre los propios vecinos cuando incluso hay muertes de por medio? ¿De qué se trata una “transición”? ¿En una “transición”, Karina debe ser eliminada y con ella su hija? ¿Cuántas madres nos hemos muerto con nuestros hijos?

¿Quién puede sostener en su palabra la tierra que pisa, sin ser el dolor de alguien?
A Karina le gusta sembrar ¡que no se muera la flor!

martes, 23 de mayo de 2017

Gastronauta 120: El juego




El hijo, no. El hijo nunca se pone en duda.
Marguerite Duras

En estos días, nos despertaron los gritos de unos niños en el parque, otra vez. No habían ido a la escuela (quién sabe por cuánto tiempo ya), y como de costumbre estaban solos. No entendía del todo lo que decían, pero le gritaban a las niñas que viven más arriba, en la montaña. El más pequeño le llegó a proferir a sus “enemigas” un “goooorda” que no le cabía en la boca. “Gooooooorda, como tu mamá”. Las niñas se callaron ipso facto (porque en la Venezuela de las mises, ese puede ser el peor de los insultos). Dos de los más grandes balbuceaban en otro idioma. Después de aguzar el oído, nos dimos cuenta de que trataban de hablar en inglés. Tenían en las manos un par de pistolas de plástico. Me contuve el comentario, y en cambio los observé: jugaban a la guarimba.
Nos dimos cuenta porque en su espanglish se identificaban como la Guardia Nacional y el otro grupo como los guarimberos. Las pistolas a las que llaman Nerf descargan dardos de plástico, insuficientes para los niños, que después de disparar se lanzan unos contra otros con todas sus fuerzas. Los que no tenían armas juntaban sus manos y con el índice y el pulgar imporvisaban una: “¡Pan-pan!”.
Hay una niña. La niña que siempre está con las patotas. Generalmente la bambolea un perrito mal amarrado al que pasea todo el día. Se viste con la indumentaria de los marchistas de la oposición venezolana, camisas blancas, pantalones leggins, gorras de Venezuela sin el escudo, zapatos deportivos. Nos mira a todos con incertidumbre, esperando el saludo, también la despedida. Contesta entre dientes. Es delgada, de cabello largo y negro con flequillo pronunciado. Los dientes frontales le sobresalen, lo que me parece la hace tímida. El resto -los varones a quienes acompaña en la “guerra”- la trata como el perro a la niña, la serpentean.

Después de aquella escena, tuvimos que salir a por medicamentos. En la entrada de la casa un grupo de vecinos se manifestaba a favor del paro nacional, por lo que trancaban el paso. Entre la gente estaban la niña y algunos niños de aquella guerra matutina. A la niña la jamaqueaba el perro mal amarrado. Cuando nosotros nos hicimos paso, amagaron con venirse detrás, el perro y la niña. Uno de los niños juntó las manos y nos apuntó, sin ninguna discreción: “¡Pan-pan!”.
Y ahí, bajo pleno sol sobre las estelas de los pinos, la jauría nos mostró los dientes. La niña soltó al perro y los vecinos la lengua. Nos dijeron palabras gordas, de las que no le caben en la boca, palabras de guerra que no les caben en el cuerpo, y retrocedieron. La niña dejó la piedra en el piso. Ninguno supo por qué nos atacaba. Comprendimos entonces que para ellos esa y otras mañanas son un juego.
No hemos vuelto a saludarnos. Pero yo se que todo lo que quería la niña era escucharnos decir adiós.
De camino a la farmacia nos preguntamos ¿qué remedio podíamos traerle a estos niños? ¿Hay algún remedio? ¿Dónde pongo lo hallado?

A mí nadie me preguntó si yo quería jugar.


martes, 16 de mayo de 2017

Gastronauta 119 Mi amigo el asesino


“Mi amigo, el chavista, dice que...” ¿No va siendo hora de que se aleje de ese amigo al que cree asesino y al cual usted muy “valientemente” podría linchar? ¿No va siendo hora de que no le llame amigo? Pudiera replantearse los conceptos de amigo, hermano, asesino. Usted dirá que “no, él no es asesino”, pero ¿no y que apoya a los que usted llama “asesinos en el gobierno”? Y, como uno más uno, casi siempre son dos: son asesinos los que apoyan los asesinatos ¿o, no? ¿No va siendo hora de que se replantee clasificar a su amigo en esta o aquella casilla, por su forma de pensar? Es hora de que deje de repetir fórmulas ajenas, lugares comunes, que empiece a pensar en cabeza propia, es hora de que deje de justificar el asedio, es hora -y siempre la será- de hacer país, y el país empieza en su pecho y se le sale por la boca. Matar en nombre de su país es matar en nombre propio y eso no lo hace héroe, lo convierte en lo que señala, lo pone de frente al espejo, de donde no puede escapar.

Rodolfo Walsh retrató a la oligarquía dominante como una clase “temperamentalmente inclinada al asesinato” y esa “connotación importante”, en palabras del periodista y escritor argentino, “deberá tenerse en cuenta cada vez que se luche contra ella. No para duplicar sus hazañas, sino para no dejarse conmover por las sagradas ideas, los sagrados principios y, en general, las bellas almas de los verdugos”.
Dígame ¿usted, es un verdugo, o un hablador?
¿Si se encontrara de frente, a su amigo el asesino, lo confrontaría, o para ello necesita regodearse entre otros, que como usted, tienen “la tarea” de limpiar al mundo de los miserables, a los que, según los líderes de la opinión pública, una vez caiga el gobierno “no hay que perdonar a ninguno”?
¿Qué nos harán a los millones (y millonas) de chavistas?
Dígame usted ¿de qué nos quiere limpiar?
Con Patricia Ariza les digo, por si se les ocurre lavarme, “no me vayas a quitar el barro/ del que estoy hecha”.

jueves, 11 de mayo de 2017

Supuesto Negado 11 El Papa chavista


En lo que parece un laberinto, el diálogo entre oposición y gobierno en Venezuela ha estado mediado por el Papa Francisco, quien desde octubre del año 2016 hasta la fecha ha intervenido sin concretar hasta ahora ningún concilio. Todo lo contrario. Al exponer la división interna de la oposición se ha ganado los “insultos” de comunista y chavista. Todo parece indicar que, la derecha venezolana tradicionalmente católica, en alianza inocultable con las instituciones de la iglesia, tenía otra expectativa con la participación del Papa en la crisis venezolana. Lo hacían de su lado. Al constatar que esto no es del todo así, Jorge Mario Bergoglio se convirtió en el Papa con más maldiciones en la historia.

La cosa no resultó
Las marchas de la oposición venezolana contra el gobierno de Nicolás Maduro (antes al de Hugo Chávez) también llegan a la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), desde donde se pronuncian líderes de la Mesa de Unidad Democrática. Lo mismo que los burócratas de la fe. El 31 de marzo, la CEV llamó a la calle contra el ejecutivo, a través de un Comunicado oficial, a propósito de las sentencias emitidas por el Tribunal Supremo de Justicia.
En su página web se pregunta “muy seria y responsablemente” según se califican a sí mismos “si no son válidas y oportunas, por ejemplo, la desobediencia civil, las manifestaciones pacíficas, los justos reclamos a los poderes públicos nacionales y/o internacionales y las protestas cívicas” (http://www.cev.org.ve/index.php/noticias/218-comunica).
La CEV responde directamente al Vaticano, la institución primaria en los asuntos de la Iglesia Católica. Desde la Santa Sede se habla de la paz en Venezuela, y su representante ha servido para entonar el diálogo entre los actores políticos en el país. En lo que parece un laberinto sin salida, el Papa Francisco se ha pronunciado sobre las posibilidades de comunión entre oposición y gobierno: “Parte de la oposición no quiere esto. Es curioso, la misma oposición está dividida” (http://www.telesurtv.net/news/Papa-Francisco-Venezuela-oposicion-dividida—20170429-0028.html), ha declarado al periodista Antonio Pelayo, de Antena 3 durante una rueda de prensa ofrecida en su viaje de retorno de Egipto al Vaticano (http://www.telesurtv.net/news/Papa-Francisco-Venezuela-oposicion-dividida—20170429-0028.html).
En el twitter de la CEV (@CEVmedios) se hacen eco de la catequesis impartida por el Papa desde Egipto (https://twitter.com/CEVmedios/status/859775301747965952), pero no hacen referencia a las declaraciones emitidas por el sumo pontífice en relación a la actuación de la oposición respecto al diálogo. Porque está claro que la CEV también es parte de la oposición.

martes, 9 de mayo de 2017

Gastronauta 118 Los hijos rojos


A “Rita” la cogieron con tres meses de embarazo. Tenía 23 años y su nombre real era Laura. Estudiaba historia en la Universidad de La Plata. Los pasearon a ella y a su compañero de la Esma a La Cacha, donde torturaron y asesinaron al papá de su criatura, Walmir, frente a ella. Laura y su marido habían cometido el error de ser de izquierdas, militantes peronistas. Antes de embarazarse, vivieron dos pérdidas. Aun así, se aferró a la vida que le crecía adentro mientras la vida se le moría afuera. Parió seis meses después, esposada a una cama y encapuchada. Se dice que le susurró al bebé su nombre: “Guido, como tu abuelo”. La durmieron porque se resistía a entregarlo. Dos meses después la mataron de un disparo en la cara y se la entregaron a sus padres para que la reconocieran y la enterraran.
36 años pasaron para que el hijo de Laura decidiera dejar su muestra de sangre en la organización que rescata a los niños apropiados por la última dictadura argentina: Abuelas de Plaza de Mayo, que preside la madre de su madre Estela. Se convirtió en el nieto 114 encontrado de por lo menos 500 que buscan sus abuelas. “Mi mamá no se va a olvidar de lo que me hicieron y los va a perseguir”, le dijo Laura a una compañera sobreviviente.
Bajo la dictadura de Videla en Argentina, según las cuentas oficiales (que son siempre muy conservadoras), 30 mil almas fueron desaparecidas. A las mujeres guerrilleras, militantes de izquierda, además de torturarlas, las violaban. Los soldados se convirtieron en las comadronas de las embarazadas, que después de parir pasaban por la pólvora de sus captores, quienes después se quedaban con sus hijos con sus hijos, o lo repartían, como barajas.

domingo, 7 de mayo de 2017

Supuesto Negado 10 La ciberguarimba, qué es y cómo actúa

Las guarimbas en Venezuela pueden denominarse como actos terroristas toda vez que se constituyen en hechos violentos que atentan contra la vida humana, animal, en contra de la naturaleza y de las instituciones que hacen funcionar la vida diaria: derribo de árboles, incendio de bosques y animales, daño patrimonial, colocación de guayas que en 2014 decapitó a un motorizado, derrame de aceite en las autopistas, linchamiento de personas con ideas contrarias, dentro del que se cuenta no sólo las golpizas propinadas a contrarios, sino a su misma gente por oponerse a la violencia, a periodistas de medios del Estado, como también de medios privados, y el haber arrojado a personas al río Guaire porque le parecían chavistas, entre tantos desmanes.
Estos focos de criminalidad, al margen de la ley, encuentran su correlato en la web, no sólo por la manipulación mediática, sobre todo internacional, que padece el pueblo de Venezuela, sino porque en las redes unos y otros se guindan por los pelos y atacan sin piedad al oponente.
Por ejemplo, después de la marcha y la contramarcha el 19 de abril, la red social Twitter en Venezuela hizo tendencia nacional la etiqueta #lubriomamaguevo, en la que se podían leer insultos contra el bloguero Luigino Bracci Roa, por ser activista del socialismo bolivariano y defensor del conocimiento libre.

martes, 2 de mayo de 2017

Gastronauta 117: Juan Pablo


Antes de que Juan Pablo cayera ya lo había matado Ramos Allup. Freddy Guevara había dibujado su sombra en el piso. María Corina “sabía” que un Guardia Nacional le pegaría una bomba lacrimógena en la cabeza. Ramón Muchacho había mandado a limpiar la escena del crimen. La verdad no importaría, porque como el agua, después de derramada ¿quién podría recogerla?
Todos los días hay pañitos que absorben de a poco las gotas, pero eso a quién le cambiará de ideas. Que si jugó basket, que era becado por la Universidad Metropolitana, que tenía veinte años, que no fue una bomba lacrimógena, que el arma que le rompió una costilla era de perno cautiva, que pudo ser un chopo de fabricación casera, que los mismos que lo cargaron y dejaron a la entrada del centro de salud pudieron ser sus agresores.

Era 26 de abril, pasado el mediodía. La Torre Británica en Altamira le hacía sombra a los ya acostumbrados destrozos de una facción de la oposición política al gobierno de Nicolás Maduro. En Altamira, buena parte de los vecinos continúan afectados por el humo de los escombros quemados por los manifestantes, lo mismo que por las lacrimógenas de las fuerzas públicas. Vivir se les ha convertido en saber sortear el terrorismo.
A las 3:00 de la tarde, el Centro Asistencial Salud Chacao recibía a Juan Pablo Pernal
ete Llovera, a quien después de aplicar las maniobras correspondientes, declararon muerto.
De inmediato, algunos líderes de la oposición dieron por hecho la responsabilidad de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de la muerte del muchacho e hicieron pública su propia versión de lo ocurrido. Para la mayoría, un muerto más es un trofeo más, otra razón para clamar por intervención extranjera, justo cuando Venezuela decide separarse de la Organización de Estados Americanos.

lunes, 17 de abril de 2017

Gastronauta 114 ¿Por qué Jairo?


La cama de Junior estaba destendida.
Junior le dice su padre a Jairo Johan Ortiz Bustamante a quien Carolina, su madre, lo llamó igual que a su esposo. Era como los niños que se crían con los abuelos, de alma vieja, pero a los que se les consiente dejar las sábanas desordenadas. Doce años tenía cuando Jairo se interesó por la poesía, y recurrió entonces a la voluptuosidad de la guitarra. El niño iría con su abuelo Melvi a recibir clases. Vivían en el piso uno de la torre cuatro, en el último de los verdes de Montaña Alta, Carrizal. Cuando se fueron de casa de los abuelos a hacer familia, a tan sólo doce kilómetros, Carolina y Jairo se divorciaron. Junior tenía nueve años, aproximadamente. Entonces sufría de sobrepeso y se molestaba porque le llamaban gordo. Era de personalidad introvertida.
La cama de Junior estaba destendida.
El 7 de abril de 2017, Carolina volvió de Aruba, donde vive hace unos años. Estiró el esquinero, dobló la sábana y se sentó en la mitad del colchón a oler a su hijo. A descansar donde mismo él había descansado horas antes. Jairo no quiso irse con ella, ni con su padre a Barinas, “¿quién cuidaría de los abuelos?”; sin embargo tampoco se fue con Digna y Melvi cuando se mudaron a Guarenas. Viviría con su tía, aunque Carina estuviese más en casa de sus padres, ahora en el otro extremo de Miranda. Jairo, de 19 años, cursaba tercer semestre de Ingeniería de Sistemas en la Universidad Nacional Experimental Politécnica, en la Yaguara. Aun así pensaba irse a Colombia, con su novia Oriana, a probar suerte.

martes, 4 de abril de 2017

Gastronauta 113: Yaracuy a medias



¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció.
¿Dónde está el águila? Desapareció.
Así termina la vida y comienza la supervivencia (*)


¿Qué pensaría si yo le dijera que el gobierno del Estado Yaracuy promueve y aplica un decreto para salvaguardar las cuencas hidrográficas de su estado y garantizar la potabilidad y la reserva acuífera y para ello desaloja de los predios de las zonas protegidas a 3.230 familias y a su vez permite la minería de extracción no metálica, para sustraer de la tierra piedras, cemento, feldespato, cal y arena, de empresas privadas y del Estado, así como la tala y el procesamiento de cartón y papel y como consecuencia la contaminación de los ríos y embalses?
En la página web de la Gobernación se reconoce el impacto económico de la creciente actividad minera en el Estado. Según declaraciones del director estadal del Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Agua, Rafael Morales, “entre 2009 y 2016 en Yaracuy, se incremento en más de 2.000% la recaudación por concepto de minerales no metálicos, recursos que redundaron en la aprobación y financiamiento de al menos cuatro mil proyectos de impacto social para los yaracuyanos” (http://yaracuy.gob.ve/web/noticias/more/12442-Rafael-Morales-Comisin-de-Ambiente-convirti-inspeccin-en-show-meditico).
¿Qué contaminará más? ¿La agricultura a mediana escala, o la minería? ¿En plena crisis alimentaria, bajo qué lógica se prohíbe la actividad agrícola en el campo venezolano, una actividad que según sus propios campesinos no recurre ni siquiera a los agroquímicos?

martes, 28 de marzo de 2017

Gastronauta 112: Capitalismo-transformer



¿A quién se le ha criado para ser economista? Fuera de una familia de tradición, a nadie ¿Quién entiende sin mucha explicación qué carajo hacen con la economía “los que saben”? Todo tiene sentido cuando hacen una mierda y una queda como pajarito en grama.
Por ejemplo, no hay que ser Marx para saber que lo que hacen en Venezuela no se parece “pero ni tantito así” al socialismo. El socialismo es la fase previa al comunismo, en la que el Estado se hace de la fuerza política necesaria para colocar en manos del común los medios de producción y el fruto de su fuerza de trabajo.
Que alguien se siente a explicarme cómo se redefine el “socialismo” en la invitación que hace el presidente Nicolás Maduro, después de declarar la muerte del capitalismo, a la transnacional Exxon Mobil a trabajar “dentro de las leyes” en Venezuela (http://contrapunto.com/noticia/maduro-clausura-la-expo-venezuela-potencia-128496/). Misma convocatoria que extiende a otros empresarios extranjeros que quieran usufructuar la golpeada fuerza de trabajo venezolana.
Exxon Mobil es el protagonista de un litigio internacional contra nuestro país, en el que se había obligado a Venezuela a cancelar 1.400 millones de dólares como parte de la nacionalización (que hiciera Chávez en 2007) de los activos de la petrolera en dos grandes proyectos. Recientemente, el Tribunal arbitral del Banco Mundial revocó esa decisión.

martes, 21 de marzo de 2017

Gastronauta 111: La Minka



mira este pequeño poema mío
está muy lejos de los declamadores de la lengua
pero igual tienes que aprender a quererlo
es mi último poema mi poema mas nuevo
guarda en su interior olor a pan
recién sacado del horno no le falta levadura
tampoco sazón le falta hambre por eso tienes
que aprender a quererlo él muy pobre
y vos muy rico la relación entre ustedes
no debe ser una metáfora cruel
ni una broma de mal gusto
Jorge Money


Todas las tardes, ya casi noche, miro al señor este, desgarbado como una palmera, caminar negocio por negocio en el centro comercial, con una bolsa de pan para cada dueño. Lo mismo me pasó en otro municipio, esta vez en donde viven mis padres. Si era cliente de aquella panadería, me reservaban por lo menos dos canillas de 800 bolívares cada una. La entregaban por la puerta de atrás, pasada la hora pico. Así, comprar pan, un privilegio. Mientras, el gobierno anuncia el arribo de 30 mil toneladas de trigo panadero (http://www.eluniversal.com/noticias/venezuela/descargan-mil-toneladas-trigo-panadero-maiz-puerto-cabello_643688), que con matemáticas simples se deducen a un poco menos de un kilo de harina por habitante (2 kilos de pan), unas 11 canillas (de 180 gramos cada una), un pan por habitante/día, casi dos semanas de pan, del más simple y barato: una baguette.
He visto tras las puertas una pobre cocina, bajo la máquina de café un charco de moscas, entre el hojaldre bailar las cucarachas y en la entrada a decenas de vecinos hacer filas. El hombre palmera controla el expendio. “No tenemos harina”, o “está muy costosa”. El intermediario la compra a 15 bolívares por kilo, el intermediario que antes fue el privado ahora se supone en manos del Estado.
He fantaseado con los comensales, que siempre son más, que saltan la palmera y hacen de la panadería algo más democrático, que toman por asalto las moscas del café y joropean a las chiripas. Un día me levanté y no había ficción, en la Avenida Baralt del centro caraqueño, La Minka ocupaba una panadería similar a la del hombre palmera: la Maison Bakery, la habitaban las mismas ratoneras sin señuelo.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Supuesto Negado Con crisis o sin crisis en Venezuela no hay partida seca



Por Indira Carpio Olivo

¿Es verdad que Venezuela es el país con más altos índices de consumo de alcohol?
Según el informe sobre la Situación Regional del Consumo de Alcohol y la Salud en Las Américas de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, publicado durante 2015 (http://iris.paho.org/xmlui/bitstream/handle/123456789/7708/9789275318553_esp.pdf?sequence=1), la nación caribeña se encuentra entre los primeros lugares de ingesta, pero no es el que más. No siendo el primero en consumir es sí, el primero en morir. Encabeza la lista de mortalidad asociada al consumo de alcohol.

En relación a otros países del continente, las mujeres venezolanas consumen per capita 5,2 litros de alcohol puro, lo que las coloca en la quinta posición del ranking. Los hombres por su parte, están en el puesto número nueve, con un 12,7, detrás de Chile y Argentina en la región. En el mismo informe se señala a Venezuela como un país de preferencia cervecero (90% de los consumidores de bebidas alcohólicas prefiere las fermentadas). La metodología para determinar estos numeritos se basa en la cantidad de alcohol registrado dividido entre el número de alcohol comprado por hombres y mujeres, mayores de 15 años.

El dato más alarmante es el referente a la Tasa de mortalidad atribuible al consumo de alcohol, en 2012: Venezuela encabeza el listado de defunciones masculinas con 96,6 muertos por cada 100 mil habitantes. Mientras que la tasa femenina es de las más bajas (6,2).

miércoles, 1 de febrero de 2017

Supuesto Negado: Platón se muere en una Universidad venezolana


Por Indira Carpio Olivo

Estaba un día caminando Aristocles en La Academia, preocupado porque el HCM no le alcazaba para operarse una rodilla. Tropezaba de una columna a otra. La filosofía no se derretía en la arepa, la ética insuficiente, incluso más que la retórica, no abonaba el campo, no hacía madurar el aguacate ¿Para qué servía tanta habladera de güevonadas, si a la hora de la chiquita, se moriría como se muere la carne de todos?
Hubo de levantar la idea, a la que no se la come la tierra y con ella un edificio, la academia como la iglesia, un muro de piedras, un contenedor de lo que no se puede contener, y se transformaría su idea en una para moldear al hombre a imagen y semejanza del estado de las cosas.

¡Menos mal que uno se muere, Platón!
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Son las seis aeme, Valeria duerme en los bancos frente a la Escuela de Comunicación Social. Viene de Barlovento. Da los golpes que Aristocles, pero de bus en bus desde las tres aeme, para llegar a la Universidad Central de Venezuela (UCV). Espera sean las siete y cuarto para desgajar la naranja en el comedor, untar el pan con la mermelada y la lonja de queso. A las ocho menos cuarto tiene clase de Castellano. Cinco años viene y va en los mismos tumbos. Los perros la conocen, los vigilantes la cuidan. Se duerme profundo durante treinta minutos, se incorpora, se alisa las greñas que se le arremolinan sobre las orejas y en el ritual crece, y se transforma en mujer. Valeria sabe cumplir las pautas. Pronto se convirtió en periodista y escribe lo más bien, según el medio que la emplee. En la UCV la domesticaron para ello.

martes, 31 de enero de 2017

Gastronauta 105: Compromisos



Ezequiel nació cerquita mío. En Cúa. Pero para más señas, cerquita de donde las mujeres y los hombres no le temen llenarse las uñas de tierra. Zamora bautiza febrero y febrero se abre a Zamora como la semilla a un surco. Doscientos años han pasado desde su llegada al mundo y doscientos años sin que su grito haya abierto el suelo y dado frutos: tierra y hombres libres.
Empezando el año bicentenario del líder de campesinos y antiesclavistas, funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana, la Policía del Estado Yaracuy y del Instituto Nacional de Tierras, intentaron llevarse por el medio a integrantes de la Comuna Socialista Negro Miguel durante la toma de la Agropecuaria Tío Bravo.
Era un poco más de las cuatro de la tarde del doce de enero de 2017. Corría el día nueve de la toma, caían los crepúsculos en la Parroquia Buría (1) del Estado Lara. Unos 6.973 hombres, mujeres y niños se hicieron de la tierra ociosa (desde hace dos años) de la agropecuaria Tío Bravo, 37 hectáreas de terreno sin siembra, con cadáveres de maquinarias emontadas y los huesos del ganado como reliquias del capitalismo. De 500 reses obtenidas con dólares del Estado quedaban 30, enfermas, desnutridas y desasistidas.
Era jueves y llegaban las semillas de frijol. Cuando uno de los campesinos de la Comuna El Maizal bajaba el saco del camión para sembrarlas, fue golpeado y esposado por la GNB, lo mismo que otro comunero de la Negro Miguel que trató de impedirlo. En el desbarajuste, la comunidad se alzó y cortó el intento de encarcelamiento de sus compañeros.

martes, 19 de abril de 2016

Gastronauta 81: Congreso de ratones


I
Una mujer como Dilma, hecha presa en la última dictadura brasilera estás siendo enjuiciada por miembros de un Congreso que le dedican su voto, a favor del juicio político (impeachment) contra la presidenta, al general torturador que se “hizo cargo” de Rousseff durante su cautiverio etre 1970 y 1973.
A Dilma le aplicaron electrochoques, sufrió azotes, le volaron un diente, simularon que la fusilaban, sólo por ser militante de un grupo de izquierdas.
Fue el congresista Jair Bolsonaro el que ofrendó su voto a favor de la destitución al Coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, secuestrador y verdugo de la dictadura. Mientras,  el también diputado,  Eduardo Bolsonaro, su hijo, hacía señales de ametralladora cuando votaba.
Bolsonaro padre, es ése que espetó a otra diputada, Marina do Rosário, diciéndole que no la violaba porque no lo merecía, el mismo que arguye que hay que golpear a los hijos para que o se críen homosexuales. Es el parlamentario con más votos en Río de Janeiro.

II
Con Cristina Fernández no pudieron durante su presidencia. Así que ahora la persigue la justicia macrista, con precisiones económicas que implican el uso de términos como dólar futuro, o lavado de dinero, al mismo tiempo que el presidente es señalado por estar implicado en el engorde de paraísos fiscales, más precisamente en los Panamá Papers.
La acusa el financista Leonardo Fariña, bajo la figura del “arrepentido”. Es decir, participó en los supuestos chanchullos, entonces ahora  le remordió la conciencia y en un ataque moral señala no menos que a la contrincante política más visible para Mauricio.
Mauricio Macri devaluó la moneda en más de 30% al final de la primera semana de gobierno y a menos de un me se descontó a más de diez mil trabajadores despedidos.
Cristina acusa a Macri de fabricar una causa para privarla de libertad, de plantarle delitos, pero en mi pueblo se dice que quien tiene malamano no cosecha: al llegar a Buenos Aires, Cristina fue recibida por una multitud de personas en el aeropuerto, que la acompañó hasta su presentación en los tribunales.
Macri, cuando lava, llueve.

martes, 12 de abril de 2016

Gastronauta 80: Regalo mi número en la fila


I
A Miguel lo nombraron gerente de Makro hoy, y dos semanas después lo encañonaron al salir de su casa al trabajo. Se desayunó a seis hombres en dos camionetas, que le dijeron el nombre de su hija, la dirección del colegio en el que estudia, y cómo la despedazarían después de violarla, también la descripción de su esposa y algunos otros datos sobre cómo se movía y cómo podía dejar de hacerlo, de no acceder a la negociación que le “propusieron”.
A cambio de que no ocurrieran aquellos desmanes, debía venderles buena parte de los productos regulados para el abastecimiento de la población que acude a la distribuidora, debía privilegiar a la gente que mandasen.

II
Aníbal llegó a las cuatro de la mañana al Mercal, ubicado en la Urbanización Ciudad Urdaneta, sector El Danto, de Ciudad Ojeda, Estado Zulia. Era el número cuatro en la fila de personas que desde más temprano se formaba para acceder a los alimentos subsidiados por el Estado venezolano.
A las ocho y treinta de la mañana, se asoma un empleado del Mercado de Alimentos y le entrega la numeración a las personas que permanecían en la cola.
A Aníbal le entrega el número sesenta.
Extrañado, el hombre le pregunta que qué significaba eso, a lo que el trabajador le sale con que “o lo acepta, o se va pal' coño”.
Los tres que antecedían a Aníbal se quedaron, éste se fue sin mediar más palabra. Se quedó en silencio. Contiene en su pecho cinco meses de desempleo, y el maltrato ése que viene con el paquete de ser pobre.

III
Ahí mismito, a pocos kilómetros, hace dos meses, fue arrestado el gerente del Abasto Bicentenario en Lagunillas, Carlos Bonilla. En el video presentado en televisión nacional por el ministro de Interior y Justicia, la población agolpada en los alrededores del comercio, vitoreaba la acción del Gobierno Nacional, porque “ya era hora”.
48 horas después fue puesto en libertad, y la gente que aplaudió aquella acción lo miraba comer hamburguesas en un puesto frente al club Zumaque.

martes, 5 de abril de 2016

Gastronauta 79: Sustitutos


Hace una año cuando empezó la sumisión económica, en mi casa llevábamos rato sin comer carne, tampoco azúcar, la sustituíamos con granos, y con papelón, entre otros hábitos que creíamos más sanos, más económicos.
Pasé de comprar la panela de 20 Bolívares, a 400. El último mes me he negado a comprarla en 920, costo que representa 45 veces el precio de hace sólo meses.
Ni hablar de los granos. Un kilo de caraotas cuesta hasta 1.500, siendo que lo compraba en 35 Bolívares. Más de cuarenta veces su valor.
Se trata de cortar todo atisbo de oxígeno. Ya, ni lo que la cesta básica contempla, ni los sustitutos.
Con el café pasó que, después de elevar el precio de la regulación de 46,6 a 694,21 Bs. (1.390% de aumento) se encontró en todos los anaqueles, sólo que con presentaciones “gourmet” con el precio marcado en más de mil Bolívares. La presión resultó en el aumento del costo del producto y en la liberación de los costos, enmascarada.
La pasta que se compraba en 15 Bolívares marca casi 400, sobrepasando cualquier regulación del Estado, a merced de lo que guste marcar el productor (llámese Polar, o Sindoni).
Cuando el gobierno ordenó bajar el costo del cartón de huevos a 420 Bolívares, muchos productores prefirieron estrellarlos contra el piso y, aunque algunos negociaron un precio “más justo” para la venta (600 el cartón), tres meses después, MEDIO cartón cuesta 900.
Una lata de atún mediana (de 175 gr) costaba -hace un año- 180 Bs. En la actualidad marca 1.200.
¿Los costos de importación crecen exponencialmente, de acuerdo a qué? ¿La regulación es una barda que salta cualquiera? ¿La subida de los precios contempla en su estructura de costo el pago de las pocas –casi nulas- multas por la contraloría del Estado?
Está bien, eliminamos el azúcar y el papelón, la carne y los granos, el café, la pasta (el arroz, porque tampoco se consigue), los huevos, el atún, la harina de maíz (hecha con el bagazo del cereal) y nos hacemos vegetarianos.
Pero, la yuca –por ejemplo-, que fue una de los tubérculos más económicos, no baja de 700 Bolívares, y ya ni siquiera los alimentos cosechados en temporada alivianan el bolsillo de los comensales.
Así el resto de los vegetales y las frutas.

martes, 29 de marzo de 2016

Gastronauta 78: Oro

¿Que el Gobierno nacional proponga (y establezca un contrato con una transnacional para) la extracción de minerales a cielo abierto, justo cuando sufrimos las consecuencias de una terrible sequía, no es la más terrible exposición de una de esas incoherencias que te sientan de culo?

La creación de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco es un decreto de la presidencia de la República, fechado el 24 de febrero, cuyo objetivo es -según el Gobierno nacional- diversificar la economía, principalmente las fuentes de ingresos de divisas, cuyo contexto podemos delinear bajo el debilitamiento del mercado mundial del petróleo, la crisis económica global, y el reacomodo de la naturaleza a merced del capitalismo y sus vaivenes: hablamos de la explotación de la segunda reserva de oro más grande del mundo (con 7 mil millones de toneladas, solo por detrás de Estados Unidos), pero también de diversos minerales como los diamantes, el coltán, el hierro, la bauxita... la apropiación y conversión de la naturaleza como moneda de cambio y reserva monetaria dispuesta a la hipoteca.

Si la finalidad es diversificar la entrada de divisas, Ana Elisa Osorio (y con ella un mundo de expertos) cachetea contra el piso este argumento. La doctora y antigua ministra de Ambiente durante el gobierno de Hugo Chávez, explica que “está sumamente demostrado que la minería, el extractivismo, la explotación primaria de los minerales no producen mayormente riqueza, porque la riqueza queda en manos de quienes la están extrayendo”, es decir en manos de la empresa aurífera canadiense Gold Reserve, que en otrora demandara a Venezuela en el Ciadi, cuando Chávez la expropiara en 2009 por “degradación ambiental”, y que ahora vuelve triunfante a por sus 760 millones de dólares (más intereses), ganados en el fallo contra Venezuela en 2014, y a prestar 2.000 millones de los verdes en la conformación de la sociedad que dará inició a los trabajos en el Arco Minero del Orinoco.