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viernes, 27 de febrero de 2015

Gastronauta 21: Para McDolnald's Venezuela es una papa pelá



Hubo un momento (prolongado y lastimosamente cercano) en el que en Charallave, pueblo de donde soy, no hubo ni un parque maltrecho para que niñas y niños paisajearan el tiempo.
Fue entonces cuando McDolnald's abrió sus fauces: La piscina de pelotas, la fiestecita que organizan por usted, el juguetico junto a la chatarra, también de plástico.
Mucha gente que conozco debía-debe tapar los ojos de sus hijos cuando pasa frente a los arcos dorados, convenientemente ubicados en la redoma que distribuye los caminos a diferentes pueblos tuyeros.
Hacer de los más pequeños consumidores natos, para luego de venderle la enfermedad, ofertarles la cura, es una de las victorias de las transnacionales de la alimentación hoy día, y la eme ce es un laboratorio global, sin escrúpulos.
Mucha gente se queja de las largas y apocalípticas filas que hacen para comprar casi cualquier cosa, pero recuerdo las que los charallavenses formaban en este local y se me infla la yugular.
Hace unos tres años, McDonald's de Charallave fue cerrado. Se dijo que allí se reunían comandos desestabilizadores y que el alcalde había decidido no renovar sus permisos. De hecho, al lado ubicaron un Comando de campaña chavista. Casualidad o no, al poco tiempo, la franquicia gringa volvió y más amplia, con más espacio para ordenar la cola.
Su despedida fue más larga que el retorno, y al parecer no hubo determinación política para que saliera de la tierra de los Charavares. Quedó el cuento como leyenda urbana.
Momento uno: No hay interés en que McDonalds abandone la escena.

Hoy se arma un escándalo, para mí convenientemente dibujado desde la mediática internacional (lo que me pregunto es qué quieren tapar), porque no hay papas fritas en las franquicias del payaso pelirrojo en Venezuela.
Inmediato culparon a la falta de producción del rubro en el país, al desabastecimiento, y los más arriesgados -tal es el caso del alcalde opositor Ramón Muchacho- avizoraron la partida de McDolnalds de las tierras de Bolívar, y con ellos, el empleo, como si las 150 franquicias garantizarán el aparato productivo patrio.
Algunos salivamos ¡Por fin, se van! Pero poco duró el suspiro: No se van nada, se quedan y “diversifican” el menú con “propuestas venezolanas”, para redoblar la embestida publicitaria.
A la vez, exigen al gobierno nacional la divisas necesarias para importar la materia prima para engrasar, llenar de transgénicos y glutamato monosódico los cuerpos (y las mentes) de sus comensales. No usan las papas nativas, según para mantener “la calidad” de su producto. Léase bien: producto. Si, porque las hamburguesas tamaño llavero que le venden son una mercancía, y su estómago un negocio, al que lo criollo puede degenerar en diarrea.
Y, por favor, la ironía no se explica.
Momento dos: McDolnalds no se va, sino que ahora nos mete la yuca.

Pero, por qué y a pesar de considerar que el tema es parte de la agenda setting, no lo obvio y decido posarme sobre la mierda. Porque me llama la atención de todo este desbarajuste un término surgido como bandera para explicar cómo no debería ser transparente si se va, o si se queda la transnacional alimentaria.
Entre Venezuela y Estados Unidos existe una figura “legal” que evita entre las dos naciones la Doble Tributación, que a grandes rasgos viene a significar que las empresas radicadas en suelo extranjero siguen tributando a su suelo patrio.
Está demostrado que este hecho contribuiría a la evasión fiscal de empresas como McDonald's en Venezuela, porque el acuerdo los exime de pagar tributos al país receptor, siempre y cuando el negocio esté en manos de estadounidenses en territorio nacional, o de venezolanos en tierra estadounidense.
Venezuela pierde miles de millones de dólares al año con estos acuerdos porque, y seamos realistas, son más los gringos con empresas en tierras de Bolívar que al revés.
Y si estos no pagan impuestos, y todos sus alimentos son traídos de afuera, sólo nos quedan los empleos que se generan en sus franquicias como “el aporte” de McDonald's en Venezuela.
Sus trabajadores en el país son jóvenes que forman parte de la población económicamente activa, subpagados, explotados según las condiciones más estrictas para la faena diaria, sin derecho a asociarse en sindicatos, con una alta rotación de nómina, uniformados bajo los preceptos de una multinacional que actúa como un ejército religioso, venerando al Dios pelirrojo que se abanica con dinero.
Momento tres: Para McDolnald's es una papa pelá hacer negocio de Venezuela.

Pero veamos, principalmente por qué. Hay un punto de suma importancia en el negocio que representa McDonald's en el mundo. Son una vulgar exportadora de alimentos (todos los ingredientes de sus preparaciones TIENEN que ser importados en los países en los que reside) bajo la mampara de la calidad. Cuestión que usan para exigir divisas extras en el caso reciente de las papas fritas, ya que el Estado venezolano les otorga las requeridas para traer al país la materia prima de sus hamburguesas, y a dólar preferencial, todavía a 6,30.
La sobrefacturación, o subfacturación de sus productos, las importaciones ficticias, el sobreprecio en sus artículos, y el desvío de los dólares obtenidos al mercado negro, contribuye a la mayor fuga de capitales que experimenta Venezuela en su historia.
El negocio de ser franquiciante de un McDolnald's en el país es la obtención de dólares preferenciales y la disposición de estos en el mercado negro. Las papas fritas son sólo una distracción.

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McDolnald's es una costra sobre el terreno árido de la economía mundial, no permite que nada crezca sobre su escara, en cambio chorrea el pus con el que pretende alimentar el mundo; y siendo el mundo el que ceba su existencia podríamos cerrarle el chorro (Bolivia resalta como ejemplo).
El hombre conservará su tierra si puede comer y pagar los impuestos; puede hacerlo.
Sí, lo puede hacer hasta el día en que su cosecha fracase y deba pedirle dinero al banco.
Pero ya sabes, un banco o una empresa no pueden hacer eso, porque esas criaturas no respiran aire, no comen carne. Respiran ganancias; se comen el interés sobre el dinero. Si no lo reciben, se mueren de la misma forma en que tú te morirías sin aire, sin carne”.
Pero, eso pasaría en el tiempo en que Steinbeck escribió Las uvas de la ira.
No hoy, cuando las Naciones-Estado salvan a las transnacionales, a los bancos, por encima de los intereses de la mayoría.
No hoy, cuando los Tratados contra la doble tributación benefician la acumulación de grandes capitales de los tiburones que depredan el cardumen.
No hoy, cuando es más conveniente dejar por la libre el uso de las divisas para la importación y la creación de riquezas que tienen como soporte los mercados paralelos, que a su vez liquidan la moneda nacional y exaltan el dólar imperial.
Por esos pactos de los que no conocemos las letras pequeñas y que nos entrampan con términos legales, nos asumen tontos, nos montan en el caldero.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Gastronauta 8: Hansel y Gretel


¿Envenenaría usted su propia semilla?

Papá y mamá no pueden custodiarlos. Los guardan en un rectángulo de ladrillos, amarrados -de una cadena- al cuello de una extraña. Ambos trabajan para pagar las deudas y comprar veneno.

Los niños han marcado la senda que les devuelve a casa. Pero es domingo y papá y mamá están cansados de la jornada diaria. Los dejan en el corazón mismo del bosque de cemento: Una Eme crecida como rascacielos. (Nota de los procreadores: Si usted voltea una eme, podrá amamantar a su cría).
Tras comerse los restos de los padres en el camino, un pájaro blanco los lleva a la casa de los anuncios de neón y muñequitos de sonrisa obligada.
Grandes tubos rojiamarillos, una piscina de pelotas bailan en el cuerpo de los hijos. Allí: panes, helados en polvo, bebidas burbujeantes de colores fluorescentes, azúcar, mucha sal, poca agua.
Nuestro Hansel y nuestra Gretel abandonados en el hambre de la piel, engullen los manjares del plástico. Pronto su cuerpo crecerá, tanto como el número de Emes amarillas en el mundo.

Los hijos no han podido tirar a la vieja Eme al horno, porque “los niños buenos no hacen eso”. La tarea de engordarlos para su muerte ya no corre por cuenta de brujas ajenas. Las propias pagan por su educación, alimentación, los llevan con los doctores, y “si se portan bien, entonces los llevan a la Eme”.

Por la boca vive el pez, y también se le doma. O como dijera el poeta de esos locos bajitos “a los que, por su bien, hay que domesticar”.

No murieron por canibalismo, alguna de las enfermedades producto del exceso de plástico promete llevárselos sin tanto color, ni caramelo.



miércoles, 15 de enero de 2014

El futuro era esto


A: Teléfono de emergencias, en qué puedo ayudarle?

B: ¿Oiga? Ayúdeme por favor, no sé dónde estoy.

A: ¿Qué quiere decir con que no sabe dónde está?

B: Está todo muy oscuro y no sé qué hago aquí.

A: ¿Pero desde dónde me está llamando?

B: Desde una cabina. Ayúdeme, se lo suplico.

A: A ver, tranquilícese y dígame su nombre.

B: Es que no recuerdo quién soy ¡No recuerdo nada!

A: Si no me da más datos no podré ayudarle. Dígame qué estaba haciendo justo antes de llegar a esa cabina. Intente recordar.

B: Llevo horas caminando en la oscuridad por un camino lleno de piedras, pero no recuerdo ni el momento ni el lugar del que salí. Ni siquiera el motivo.

A: Le propongo una cosa a ver qué le parece: usted me va describiendo lo que ve desde donde está y yo intento identificar el lugar en el que se encuentra. De este modo podré avisar a los compañeros que estén cerca para que puedan ir a ayudarle.

B: De acuerdo.

A: Me ha dicho que está todo muy oscuro, pero ¿No hay nada que se distinga sobre el resto?

B: Ya le he dicho que por el camino estaba todo negro, pero ahora, desde la cabina, veo luces de una ciudad a lo lejos, bajo mis pies. Debo estar en un lugar bastante alto.

A: Perfecto, ya vamos teniendo algo para situarnos. Según me dice, lleva toda la noche, o desde donde recuerda, caminando hasta que se ha encontrado con esa cabina, que parece estar a bastante altura porque puede ver bajo sus pies las luces de una ciudad. ¿Podría estar subiendo una montaña o algo así?

B: Puede ser, aunque no tengo claro de si la dirección que llevaba era de subida o bajada.

A: No se preocupe, eso ahora es lo de menos. Fíjese detenidamente en esa ciudad que tiene ante usted y busque entre todas esas luces cualquier cosa que pueda llamar su atención. Algo característico que me pueda ayudar a identificar el lugar.

B: Parece que la ciudad es grande porque hay muchas luces.

A: Eso no me sirve de mucho. Fíjese bien y continúe buscando.

B: ¿Qué cojones quiere que encuentre?

A: Escúcheme. No puedo hacer más por usted que ayudarle a identificar la ciudad que tiene delante. Si conseguimos saber de qué ciudad se trata, identificaremos enseguida el monte o montaña sobre el que usted se encuentra y podré enviar a alguien para que acuda en su ayuda ¿Entiende?

B: Está bien, disculpe.

A: Busque entre las luces.

B: Espere un momento ¡Veo algo! ¡Hay algo que sobresale por encima de todo lo demás!

A: Perfecto, eso podría servir. Descríbame con detalle cómo es ese algo.

B: Es muy alto.

A: ¿Y qué más?

B: Está muy iluminado.

A: Para verse desde donde está usted debe estarlo. Lo está haciendo muy bien, continúe.

B: Es como una gran columna.

A: ¿Una simple columna o tiene algo más?

B: Tiene algo en la parte de arriba.

A: Siga describiendo. ¿Qué hay en la parte de arriba?

B: Son dos arcos.

A: ¿Dos arcos?

B: Así es, dos arcos grandes y amarillos.

A: Un momento ¿Esos arcos están unidos?

B: Exacto, uno pegado al otro.

A: ¿Y debajo de esos arcos hay una superficie roja con algo escrito?

B: Creo que sí, aunque no alcanzo a leer lo que pone.

A: ...

B: ¿Oiga? ¿Sigue ahí?

A: Lo siento mucho amigo, no le puedo ayudar.

B: ¿Qué ocurre?

A: Está usted más perdido de lo que piensa.

B: ¿Qué quiere decir?

A: Que está usted en cualquier lugar.

Texto: Miguel Ángel Agulló
Ilustración: Tamara Jiménez


lunes, 22 de octubre de 2012

La muerte como una nodriza | Dagley

Dibujo
Autor: R. Dagley

Fecha: 1828



Mientras una madre disfruta de su tiempo, la nodriza-muerte da el pecho a su hijo. Esta imagen fue sin duda un alegato en favor de la lactancia materna y en contra del uso de las nodrizas. 
Durante siglos, muchas voces que desaconsejaban la contratación de los servicios de otras mujeres para dar el pecho a los propios hijos, por razones médicas, o por razones de índole política y social.
 
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Hoy, la televisión se ha convertido en esa calavera que da de mamar a las transnacionales de los alimentos, en una nodriza que enferma.

viernes, 14 de octubre de 2011

¿Piensa usted que el futuro aún no ha llegado?

La distopía ya está aquí
Crítica de KesheR a Nuestro pan de cada día


¿Sigue mirando viejas películas de ciencia ficción, esperando un próspero porvenir?

Entonces usted no ha entendido bien.

¿Le gustaría echar una ojeada al perfecto futuro mecánico donde todas las máquinas trabajan en armonía para proporcionar el bienestar completo a la Humanidad?

Entonces usted realmente necesita que le examinen la cabeza.

El futuro ya está aquí, ingrato y estúpido mortal. Relájese y disfrute de las comodidades que la Era del Petróleo pone a su disposición. ¡Nunca más volverá a pasar hambre, pues nuestro es el poder y la gloria! Donde nuestra mano se posa, florece la vida y el alimento como si del célebre Cuerno de la Abundancia se tratase.

Haremos de todo por usted. Meteremos a diez mil pollos en una nave industrial y los cebaremos hasta que exploten. Arrancaremos a terneros de las entrañas de las vacas y los llevaremos en carretilla hasta su mesa, donde comerá sus vísceras con la elegancia propia de un Lord. Hacinaremos millones de pescados en una piscina y lo llamaremos "entorno"; no mucho más tarde, los recogeremos con una red (de una sola pasada) y nuestros cirujanos mecánicos se lo dejarán preparado para introducir en el horno. ¡Sabroso! Será el humanoide mejor alimentado del reino, sus poros rebosarán proteínas y grasas, ¡su corazón explotará de alegría!

Envasaremos la tortura y la muerte en bandejas de plástico y lo llamaremos "producto". Todo será tan aséptico... ¡Podrá partir los huesos de un cerdo con su boca, y nunca será consciente de que aquel animal pasó toda su vida en un metro cuadrado, sin ver la luz del Sol!

Nuestro es el poder y la gloria, pues nuestro es el Mundo Disociado. Disfrazaremos nuestras acciones en medio de una interminable cadena de pasos intermedios, de forma que nunca pueda ser consciente (¡ni culpable!) de nada. ¿No es maravilloso?

Exprimiremos la Madre Tierra hasta la última gota. Encerraremos el milagro de la fotosíntesis entre nuestro abrazo metálico, someteremos bajo nuestra bota a las especies. ¡Si un gen no nos gusta, acabaremos con él! Propagaremos nuestras nuevas especies vegetales como cánceres sobre la tierra... ¡un cáncer sabroso y de un color lustroso! Los pesticidas lloverán como maná sobre el trigo, será nuestra descarga de napalm particular. Los mayores y más bizarros engendros metálicos convertirán el petróleo de sus entrañas en trabajo productivo. ¡Y cuando el petróleo se acabe o sea demasiado caro, ya pensaremos en algo!

Es usted afortunado, mortal. Se alza en su trono, comiendo su banquete de vísceras y transgénicos, completamente ajeno a nuestros titánicos engranajes que le llenan el plato.

Tu conciencia, tranquila.

Tu alma en formol.

Por los siglos de los siglos.

Amén.


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Sin música, sin diálogos, sin piedad.

Este documental te dará de hostias en el estómago hasta que vomites.

Y si vuelves a probar un filete habrás demostrado ser un tipo realmente duro. Yo no lo soy.


domingo, 4 de septiembre de 2011

McDonald's y la Iglesia católica venezolana: harinas de un mismo costal

McDonald's y la Iglesia católica venezolana: harinas de un mismo costal
Por Indira Carpio Olivo/ indiracarpio@gmail.com/ @icarpio

En Venezuela pasa que a veces parece que no pasa nada; y si, pasa de todo. Un ejemplo claro es el daño que causa el incremento en el consumo de la comida rápida y la falta de educación nutricional al respecto. Al mismo tiempo que se eleven los índices de sobrepeso y obesidad y así el riesgo de morir por enfermedades crónicas, patologías que constituyen la principal causa de decesos en este país y que los medios miran con desinterés.
No es el hampa quien se lleva a la tumba a más venezolanas y venezolanos a diario, sino -como en todo el mundo- es la mala alimentación el germen de la mayor cantidad de muertes.
Sólo algunas instituciones del gobierno advierten estos problemas, pero “un sólo palo no hace montaña”. No hay una campaña formativa y por los vientos electoreros que soplan, tampoco la habrá ni a corto ni a mediano plazo.
Los medios están muy ocupados en guerrear “la política” como para atender la muerte de sus ciudadanos en manos del sedentarismo y la mala boca. Les interesan los baleados, apuñaleados en manos delincuentes. Mientras ellos discuten, el pueblo organizado debe boicotear la institucionalización de la malnutrición y paralelamente volver a sus tradiciones culinarias.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2007, Venezuela ocupaba el puesto número 24 en el ranking de países con mayor índice de sobrepeso y obesidad. Lo que quiere decir que “65 personas, de cada 100, mayores de 15 años sufren de obesidad y se determinó que 13,5% de los niños venezolanos menores de 15 años sufren de sobrepeso” (1).
En 2008 enfermedades relacionadas a la malnutrición, las llamadas “no transmisibles”, dieron de baja a 36,6 millones de personas en el mundo, según la OMS. El informe encontró que “las principales asesinas (...) son las enfermedades cardiovasculares -que incluyen infartos, derrame cerebral y cardiopatías- que mataron a 17 millones de personas (48% del total estudiado)”. (2)
En la actualidad la prevalencia de la obesidad se ha duplicado en el mundo con respecto a 3 décadas de estudio (desde 1980 hasta la actualidad) y más de una de cada 10 personas la padece. “En total, 502 millones de ciudadanos en el planeta (205 millones de hombres y 297 millones de mujeres) son obesos”. (3)
Comer ya no es una necesidad biológica, sino un acto social, acción que hoy está determinada por la publicidad. “La publicidad nos dice que comer en tal o cual sitio nos dará estatus, o que consumir una bebida gaseosa nos refrescará, aunque científica y biológicamente esté comprobado que las bebidas de este tipo no eliminan la sed, pues son bebidas saturadas en azúcar (una lata tiene 35 gr. de azúcar, superando la dosis máxima que necesita el cuerpo diariamente)”, por ejemplo. (4)
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Cadenas como McDonald's patrocinan en Vale TV (canal de la iglesia católica venezolana), secciones de alimentación y nutrición, obviando aquel viejo refrán de que “no hay mejor predica que el ejemplo”. Ambas instituciones, la iglesia y McDonald's están interesadas en un solo fin: el lucro. También comparten otra característica (respetando los antecedentes) ambas han causado y causan muchísimo daño, a través de la historia.
Al parecer en Venezuela somos del tipo de pensamiento que “las cadenas de comida rápida dan trabajo a los en otrora pastores, alimentando un subsistema deprimido económicamente...” un pensamiento que se resume en “ay, pobrecito McDonald's”.
La Iglesia católica en Venezuela se hace de “esta fe” y vende sus espacios publicitarios entre 500 y 900 bolívares fuertes diarios aproximadamente por pauta a los mejores postores, porque después de todo, de algo tienen que vivir.
Aunque la vida -de los que a diario mueren por enfermedades no transmisibles- generalmente sus feligreses, les tiene sin cuidado. El trabajo infantil sólo le sirve para aplicarlos en sus sermones. Y ni hablar del antisindicalismo; están a favor, la asociación obrera les parece muy comunista y ya sabemos que todo lo rojo para la iglesia termina siempre en sangre.
Para 2009 existían 280 restaurantes de la cadena en Venezuela y McDonald's ganaba 4.551 millones de dólares en todo el mundo. Así que la publicidad en Vale TV es una propina para la multinacional de la chatarra.
Sin embargo, en esta televisora (cuya programación está llena de enlatados documentales gringos) no pudiera transmitirse el documental Super Size Me (2004) en el que se demuestran los efectos nocivos que una alimentación a base de estas comidas le genera a un organismo humano, en condiciones normales.
Tampoco podrían exponer una verdad a toda prueba: no sólo hay que reducir, sino eliminar el consumo de comida rápida para aliviar una epidemia nacional, que nada tiene que ver con los patrones de consumo tradicionales venezolanos.
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La existencia de esta multinacional ha originado etiquetas como McJob o Mctrabajo para definir un tipo de empleo en el que se impongan las malas pagas, el antisindicalismo, la poca promoción laboral, las actividades fuertemente controladas y la alta rotación. Pero, ¿le importa esto a la iglesia venezolana?
Asimismo se han creado medidores como el Índice Big Mac, que permite conocer el poder adquisitivo de los habitantes de un país de acuerdo a la posibilidad o no de comprar la emblemática hamburguesa de la multinacional.
Con una simple resta, podemos deducir que la mitad de la población mundial, unos tres mil millones de personas no pueden adquirir el preciado alimento basura, debido a que sólo viven con dos dólares diarios.
Otra teoría explorada por el periodista estadounidense Thomas Friedman es la Ley de los Arcos dorados, que llega a la conclusión de que los países con McDonald´s no se declaran la guerra. Sólo falta un poco de astucia para imaginar el poder de esta multinacional.
Lo tristemente cierto es que en la Venezuela revolucionaria esto pasa por debajo de la mesa ¿Es que acaso en las franquicias que repiten el manual del perfecto McDonald's -como una Biblia- no hay maltrato hacia los trabajadores? O ¿es que no nos duelen las obreras, los obreros? Madres, padres, sus hijos están en peligro... Ronald McDonald's los engorda como a los cerdos para la cena navideña.
La transnacional de la comida chatarra no carga con toda la culpa, pero vaya que tiene una gran responsabilidad en el cambio cultural alimentario de las niñas y los niños de la era contemporánea.
A través de publicidad vinculada promocionada por los pseudo “artistas” de la TV (también chatarra), como Winston Vallenilla y su alter ego de los Pitufos, enamoran a los más pequeños con muñequitos que otros pequeños fabrican en diversas partes del mundo, bajo condiciones miserables ¡Basta! No nos excusemos bajo el pretexto del desconocimiento.
Supongamos que no sabemos lo del trabajo esclavo infantil, pero está de anteojitos que ese tipo de preparaciones alteran nuestro organismo... sino quieren actuar por el colectivo, entonces les invito a ser egoístas y pensar en usted mismo o en sus hijos. No importa que no le interesen los demás niños del mundo, tampoco la muerte de millones de animales o la deforestación del único pulmón vegetal que le queda al planeta, el Amazonas en manos de un payaso sanguinolento.
Hoy en Venezuela, una de las principales representantes del capitalismo -probadamente salvaje- hace de las suyas sin control, ni del pueblo, ni de las instituciones gubernamentales. No sólo contribuye a enfermarnos, sino que se mofa en nuestras caras a través de los diferentes medios de comunicación -en connivencia con la Iglesia católica- disque para enseñarnos a comer. Ahora las liebres corren detrás de los perros... en la escuela del mundo al revés.
En otras partes del planeta están haciendo algo para liberarnos del payaso y no hay tanta gente autoproclamándose “revolucionaria” como el que más. (6) La nueva fe del guerrillero ¿es acaso la McReligión? (7)

Para ampliar informaciones:
  1. En: inn.gob.ve
  2. El mapa global de la obesidad. En: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/02/03/nutricion/1296763533.html
  3. Moreno H. (2009), Marketing de la malnutrición, en: http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?22837
  4. Greenpeace desvela el papel de McDonald's en la destrucción de la selva tropical amazónica. En: http://www.greenpeace.org/espana/es/news/greenpeace-desvela-el-papel-de/
  5. El mundo contra McDonald's. En:
  6. Macdonald´s, la nueva religión. En: http://desgraciashumanas.blogcindario.com/2005/10/00038-macdonald-s-la-nueva-religion.html
He aquí una serie de coincidencias que nos hacen pensar que Mcdonalds ha copiado a la Iglesia para convertirse en una de las mayores multinacionales:

1.- Tanto la Iglesia como Mcdonalds tienen sucursales en todos los rincones del mundo, preferiblemente en el centro d las ciudades.

2.- Ambas intentan engancharnos desde pequeñitos para que no recalemos en la competencia

3.- La cruz de la Iglesia y la M de McDonalds son reconocidas en todo el mundo.

4.- La Iglesia se inventa a Jesucristo, McDonalds se inventa un payaso con el pelo rojo.

5.- Los empleados de McDonalds visten uniformes ridiculos, los obispos visten de rosa.

6.- Tanto en las iglesias como en los McDonalds te dan de comer y de beber.

7.- También en los 2 sitios te piden dinero a cambio

8.- En la iglesia te dan un cacho pan y te dicen que es el cuerpo de Cristo, en un McDonalds te dan un cacho de masa comestible y te dicen que es carne de vaca...

9.- En la iglesia te dan vino como sangre de Cristo y en un Mcdonalds te dan agua dulce con hielo como coca-cola.

y por último la prueba definitiva...

10.- EL MÁXIMO REPRESENTANTE DE MCDONALD´S ES UN PAYASO, Y EL MÁXIMO REPRESENTANTE DE LA IGLESIA ES RATZINGER... ¿ALGUIEN NOTA LA DIFERENCIA?

jueves, 14 de julio de 2011

4 Buenas Razones para no comer en Mc Donal's

Via el libertario.blogspot.com
1 Antisindicalismo McDonal's
McDonald's simboliza todo lo que está equivocado en el capitalismo global de la comida rápida. El sistema McDonald's está basado en bajas remuneraciones, horarios antisociales, puestos de empleo sin oportunidad de progresar y la evasión de la responsabilidad social empresarial mediante la concesión de sistemas explotadores de trabajo. La filosofía empresarial de McDonald's consigna una oposición fundamental a los derechos humanos y a la dignidad de sus empleados. McDonald's se ha distinguido por su intimidación empresarial e implacable dedicación a sofocar el debate público sobre sus prácticas, tal como fue recientemente ejemplificado por el llamado "Mc Juicio" por difamación en el Reino Unido (en el cual el juez que lo presidía estuvo de acuerdo sustancialmente con los acusados en su descripción de la compañía antisindical).
2 Explotación infantil
El pasado año un cronista del diario pequinés Sunday Morning Post, relató lo que vió en la fábrica de juguetes de Shajing, en la zona económica de Shenzen, donde se producían los juguetes de las cajitas felices de McDonald's. Una quinta parte de los trabajadores -mayoritariamente mujeres- tenían entre 12 y 15 años, que por trabajar 16 horas continuas los siete días de la semana, recibían aproximadamente ochenta dólares mensuales. Máquinas ruidosas, el aire irrespirable, un infierno que McDonald's tuvo que reconocer rompiendo el contrato con City Toys. "Los niños chinos, superexplotados durante meses, quedaron en la calle sin explicaciones y, lo que es peor, sin recibir indemnización alguna por despido ni por daños. Pero el prestigio de McDonald's quedó a salvo". Debido a los problemas en China, parte de la producción de trasladó a Brasil. A un año del escándalo en City Toys, un artículo publicado por la revista Carta Capital, denuncia que en la región de Maranhão, cosiendo los muñequitos de McDonald's, trabajan menores en condiciones lamentables. El 12 de octubre se celebra en Brasil el "Día del Niño", para esta ocasión se fabricaron cuatro millones de muñequitos para ser comercializados en cada uno de los 500 locales McDonald's del país. Según Carta Capital, el proceso de producción involucra a cuatro empresas: "McDonald's, la fabricante de juguetes Estrela, Confecciones El Charro, con sede en São Paulo, y la cooperativa de Rosário". En la cooperativa, la jornada de trabajo comienza a las 7:30 y se extiende hasta las 17:30, con una hora para el almuerzo. En los tres galpones ocupados por los trabajadores, la ventilación y la iluminación no son las adecuadas. El agua es de muy mala calidad y se carece de comedor. De acuerdo con testimonios dados por los trabajadores, se registran de cuatro a cinco desmayos por día. Sobre las retribuciones, se supo que al final del mes de julio, por las dos primeras semanas de trabajo, hubo empleados que ganaron 12 dólares aproximadamente (unas 2.300 pesetas). "Yo prometí a las personas que recibirían el triple como mínimo. Pero creo que no va a ser", confesó a Carta Capital la presidenta de la cooperativa, sin saber que conversaba con un periodista de la citada publicación. El polo industrial de Rosário, donde se sitúa la cooperativa, es parte de un proyecto financiado por el Banco Mundial y el Banco del Nordeste, que inicialmente preveía la construcción de cinco galpones. La zona, que nos recuerda las maquilas centroamericanas, fue inaugurada en 1996 por el presidente de la República, Fernando Enrique Cardoso. Hoy, en la cooperativa seleccionada por McDonald's, trabajan más de 10 menores de entre 12 y 15 años, según Vania Maria da Silva Marques, del consejo tutelar local.

3 Carne, lechuga, y escherichia coli
Hace algunas semanas cuatro locales de McDonald's fueron clausurados en Buenos Aires, al comprobarse que los Mc Pollo estaban infectados con la peligrosa bacteria. No obstante, el 13 de setiembre, el Instituto Malbrán envió al ministerio de Salud nuevos informes donde se determinó que cuatro hamburguesas, tres de carne vacuna -dos de ellas cocidas- y una nueva muestra de Mc Pollo, también cocida, estaban contaminadas con escherichia coli , una bacteria que, además de causar graves trastornos digestivos y renales, puede llegar a provocar la muerte. La publicación "Veintitrés" informó que en "los locales en lo que se detectó la contaminación fueron tres de los cuatros clausurados el 27 de agosto pasado". El semanario también consignó que "a diferencia de la publicidad que el Gobierno de la Ciudad decidió hacer sobre la detección de escherichia coli en los preparados de pollo, no se advirtió de la misma manera sobre las hamburguesas" vacunas. "Si esto hubiera ocurrido, concluye el artículo, las autoridades sanitarias porteñas tendrían que haber tomado la misma determinación que con los productos de pollo sospechados: además de clausurar los locales y prohibir la venta en todo el país de esos productos hasta determinar su calidad". McDonald's tuvo que reconocer que sus hamburguesas de pollo estaban contaminadas con bacterias fecales, tal como había determinado el Instituto Malbrán. "Según el Código Alimentario Nacional (argentino), el hecho quedó implícitamente establecido a partir del momento en que la empresa norteamericana desistió de realizar las "contrapruebas" o "contra verificación" sobre las ocho muestras de los medallones de pollo precocidos supercongelados, elaborados por la firma Mc Key Argentina S.A. y secuestrados en los cuatro locales clausurados". Por su parte la revista Imagen, analizó la actitud asumida por McDonald's ante la clausura de cuatro de sus locales. El artículo denominado "El factor Lanata" destaca como algo positivo "la celeridad que tuvo la empresa a la hora de retirar de la venta los productos de pollo que el gobierno porteño decía que podían estar contaminados con la bacteria escherichia coli . Sin embargo criticó su estrategia de dividir "al periodismo entre aliados y enemigos". La publicación consultó a Federico Rey Lennon, Director master en Comunicación de la Universidad Austral, quien afirmó "que los periodistas que la empresa utilizó como ´defensores´ eran poco creíbles". Entre los McDonald's fans, se destacó Daniel Hadad, quien en el programa "Después de hora", comió una hamburguesa de pollo ante las cámaras. ¡Otro que quiere ser muñequito de la "cajita feliz"!

4 Síndrome Hemolítico Urémico
Noticias de prensa dieron cuenta, a principios de octubre, que las autoridades sanitarias chilenas habían clausurado un local de McDonald's, al descubrirse que las hamburguesas que elaboraba contenían la bacteria que provoca el Síndrome Hemolítico Urémico (SHU), que puede causar la muerte en los niños. La bacteria fue descubierta en la carne de pollo utilizada para preparar hamburguesas, luego de la denuncia de que un niño de cuatro años que comió una hamburguesa, permaneciera en estado grave en la sala de cuidados intensivos de una clínica privada de Santiago. El Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente (Sesma) decidió aplicar al local en cuestión, además del cierre, una multa equivalente a 60.635 dólares después de haber detectado la presencia de la bacteria escherichia coli enterohemorrágica . El concesionario de McDonald's Chile, una administradora de franquicias que lleva el emblemático nombre de Renacimiento Ltda., apeló esta decisión ante los tribunales. Una interesante cronología de las reacciones que desencadenó este caso, pudo seguirse a través de sucesivas ediciones de El Mercurio de Santiago. Con la evidente intención de ocultar lo realmente acontecido, después del cierre, el local de McDonald's lucía un cartel donde podía leerse: "Cerrado por reforma". Días más tarde, el ministro de Trabajo, Ricardo Solari, y el subsecretario de Salud, Ernesto Benkhe, dieron una conferencia de prensa para señalar que era seguro comer en las sucursales de McDonald's, en esa oportunidad Solari comió una Mc Pollo (como puede verse, los aspirantes a muñequitos de la "cajita feliz" son cada vez más). La reacción de diversas organizaciones sociales fue inmediata, respaldando la actuación del Sesma por un lado, y criticando el apoyo de los mencionados representantes gubernamentales a la transnacional por otro. Esta reacción de las organizaciones sociales tuvo dos consecuencias inmediatas: por un lado, el ministro Solari reconoció que se equivocó al apoyar públicamente a McDonald's, admitiendo que, cuando las críticas "son unánimes, tengo la sensación de que ha habido una equivocación en nuestra actuación". Por otro, McDonald's dándose cuenta que con el cartelito de "Cerrado por reforma" y la presión ante funcionarios del gobierno no alcanzaba, el 11 de octubre emitió un comunicado público donde, entre otras cosas, expresa en el punto 1, que "la posición científica de McDonald's ha sido ratificada". Por nuestra parte, ignoramos cuál es esa posición científica y qué universidad o academia se la otorgó. Y en el punto 6, "lamenta profundamente que su política mundial -aplicada también en Chile- de apoyo a instituciones de beneficencia en las áreas de educación, deportes y salud, sean interpretadas maliciosamente". Junto al de grasa frita, percibimos también un tufo a chantaje barato. Más adelante agrega: "la Corporación y todos sus empleados se sienten orgullosos de ejercer su responsabilidad social y seguirán ejerciéndola en beneficio de los grupos más necesitados". Como se desprende de lo anterior, McDonald's se toma la libertad de hablar en nombre de sus empleados, pero no permite que sus empleados hablen por ellos mismos, al negarles el derecho a organizarse sindicalmente. McDonald's es un problema, pero el peligro mayor radica en que el neoliberalismo nos está llevando, cada vez más aceleradamente, a la macdonaldización del trabajo y de la sociedad.

UITA-Regional LatinoAmericana
http://www.revistanatural.com/articulo.asp?id=46

viernes, 22 de abril de 2011

Gusanos a la carta

Indira Carpio Olivo/ indiracarpio@gmail.com / @icarpio

Si usted está corto de dinero y afectado por el alza mundial de los alimentos, si vive en una zona rural de cuarto mundo y está seguro de que morirá siendo pobre, da igual si con sobrepeso o con bajo peso, entonces los grillos y los gusanos son una buena opción para su consumo de proteínas.
Como lo lee. Aunque le parezca absurdo, esta es la solución que ofrece Serge Verniau, responsable de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en la capital más tranquila del mundo: Ventián-Laos: hay que empezar a comer insectos.
De los 6.775.235.741 habitantes de planeta tierra, mil millones están desnutridos, otros mil millones sufren de obesidad, mil 200 millones más viven en la indigencia y la mitad de la población, más de 3 mil millones, sobrevive con 2 dólares diario. En su frente sólo cabe un sello: pobreza. Y en letras pequeñas: muerte.
Sólo la mitad de lo que se produce en el mundo es para consumo humano y por supuesto: más llega a quien más tiene. Mientras, el mundo crece al revés. Los que tienen menos se reproducen más. 80 millones de personas nacen anualmente ¿El panorama? Desolador.