ENTREVISTA /
“Si me matan, los indígenas se van a alzar en la Sierra de Perijá”
Por Indira Carpio
Olivo y Ernesto J. Navarro (*)
Recientemente la
comunidad yukpa padeció dos asesinatos más que engrosan la lista de
muertos en manos de terratenientes y guardias nacionales al servicio
de estos.
El robo de sus
tierras continúa, después de 500 años de colonialismo, después de
que el mismo presidente Chávez prometiera entregárselas y de hecho
hiciera un acto para ello.
Una de las voces
yukpas que se alza, que han tratado de acallar, que es perseguida, es
la de Sabino Romero Izarra, cacique de esta comunidad originaria.
La Brújula del
Sur (1) habla con la leyenda viva. Pero, Sabino prefiere
presentarse él mismo. “Soy yukpa, de la Sierra de Perijá. Soy
Cacique, tengo 30 años mandando como Cacique y hasta fui preso por
luchar por mi territorio. Nosotros luchamos por la demarcación de
los territorios de nuestra gente”, nos dice.
Es hoy una de las
figuras más emblemáticas del combate y la resistencia indígena en
Latinoamérica.
Hace poco, después
de reunirse con miembros del parlamento venezolano en la Sierra de
Perijá para tratar de resolver la entrega de tierras prometida por
el presidente Hugo Chávez, Sabino fue emboscado por la Guardia
Nacional Bolivariana -GNB-.
“Suelten a
Tirofijo” dijeron al liberarlo, después que interviniesen
telefónicamente los propios parlamentarios con los que se habían
reunido (2). “No sabemos por qué me dijeron Tirofijo”,
nos explica.
Hoy está en Caracas
“para contar la verdad sobre lo que está ocurriendo en la Sierra
de Perijá (3) (...) para exponer una queja al documento de
propiedad colectiva de los Yukpas. Ese documento que nos quieren
entregar dicen que tenemos que convivir con terceros y
nosotros los yukpas no queremos eso”.
En la sede de
aporrea.org Sabino agregó que no pueden “vivir con terceros,
porque se pierde nuestra cultura”. Alguien que observe el proceso
de transculturación de las comunidades indígenas venezolanas y
niegue que esto sea así, lograría un hallazgo.
Al descendiente de
Guaicaipuro no le tiembla la boca cuando dice que a él no lo compra
ni el Ministerio de los Pueblos Indígenas -Minpi-, ni los ganaderos,
ni la GNB, nadie.
“A mi me persiguen
porque soy muy fuerte. Los otros caciques fuertes ya han muerto. No
soy fuerte para pelear a fuerza de plomo, sino a fuerza de palabra.
Me amenazan los ganaderos y los terratenientes que no quieren irse de
nuestro territorio”.
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| Sabino Romero |