Por La Guarura, Sistema de la palabra libre y militante
Mientras escribimos esta nota editorial, Sabino Romero Izarra cumple
su destino, hace lo posible para no ser atrapado por las comisiones del
ejército que intentan detenerlo, o cómo se aseguró en la oscura reunión
de Fuerte Macoa, en “buscarlo debajo de las piedras”, “cazarlo como un
perro”, “matarlo si no se entrega”. reunión en la que el general Mota
Domínguez, presidente del INTI, se reunió con este sanedrín clientelar
improvisado a punta de migajas que constituye el tren de funcionarios
yukpa del MINPI y del MRIJ encabezado por el Viceministro Hilarión
Romero, personaje dispuesto a lo que sea para mantener su cargo. También
le garantizó a Fegalago que Sabino pagaría.
Esta decisión de Sabino lo pone a la altura del símbolo en que se ha
convertido para un movimiento popular que pugna por rehacerse y
despertarse en las luchas para garantizar que no se haga una
“revolución” en nuestro nombre sino que podamos dirigirla colectivamente
ante de que sea tan tarde que la historia pase la página a favor de los
que dentro del gobierno y en la acera opositora, en la burocracia
clientelar o en la derecha sedienta, esperan sin vergüenza para hacerse
de todo y entregarlo al mejor postor. Todos ellos juntos frente a
nosotros que vacilamos en tener palabra y fuerza propia, frente a
nosotros que guardamos en envuelto en un trapo el corazón rebelde,
nosotros que vacilamos en la crítica cómo si ella pudiera hacerle daño a
nuestras metas verdaderas, ellos frente a nosotros actuando con
asombrosa coherencia, ellos los militares empresarios del gobierno y los
banqueros opositores, Ellos, Arias Cárdenas y Pablo Pérez, consecuentes
amigos de la oligarquía ganadera y de las transnacionales mineras,
actuando en consecuencia con planes inconfesables en Perijá, Ellos
frente a todos nosotros, ellos los hijos de puta, los hijos de la gran
puta.
Sabino está desde esta noche en el monte, no sabemos cuantas horas
podrá sostenerse, cuento tiempo, pero el tiempo del perseguido puede ser
un minuto y es toda la vida, sabino que habla con los pájaros, que
nunca imaginó otra vida que no sea la de la Sierra, que nunca pidió
limosna en las calles de las ciudades, sabe que además del canto de los
pájaros, el monte está lleno de ojos delatores.
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| Sabino, cacique de Shaktapa |