martes, 25 de septiembre de 2012

Faria: “El 7-O saldremos a consolidar nuestra victoria”

RECTA FINAL/ENTREVISTA Jacqueline Faria

Por Indira Carpio Olivo y Ernesto J. Navarro (*)

La Jefa del Comando de Campaña Carabobo en el Distrito Capital, Jacqueline Faria(1), aseguró que la maquinaria del partido en la capital de Venezuela se encuentra motivada, conciente y lista para encarar la batalla electoral del próximo 7 de octubre y garantizar la victoria del candidato de la patria, Hugo Chávez.
En entrevista para el programa La Brújula del Sur (2), dijo “a la fecha contamos con 15.151 personas, que se integran en 899 unidades de batalla Carabobo y en cada uno de los centros de votación contamos con nuestros 3 testigos por mesa de votación”.
“Hoy, ya superamos el 80% de la meta que nos colocó el comando nacional. Sumar 200 mil votos más de la votación que obtuvo el presidente Chávez en la Capital. Nuestra estructura está sólida. Nuestra gente está a tono, registrados, contactados, verificados y motivados para defender la patria el 7 de octubre”, dijo Jacqueline Faria.



Aranguibel: “En Venezuela la única ideología que ha crecido es el Socialismo”

RECTA FINAL/ENTREVISTA con Alberto Aranguibel

Por Indira Carpio Olivo y Ernesto J. Navarro (*)

El analista venezolano Alberto Aranguibel (1), aseguró que, gracias al llamado del comandante Hugo Chávez, hoy los venezolanos “hemos rescatado un activo muy valioso de la democracia, que nos había sido secuestrado y no es otra cosa que la participación política”, incluso en los sectores que lo adversan.
En entrevista para el programa La Brújula del Sur (2), explicó que “El discurso de la derecha no es el discurso del candidato de la derecha (...) En el caso del Chávez que se presenta como candidato a la reelección, su activo fundamental es lo que él ha hecho. Es decir, las misiones desde el punto vista pragmático y desde el punto de vista ideológico, el rescate del concepto del socialismo”.
Recuerda Aranguibel que “Las misiones no son un logro del Estado. Son producto, no de la riqueza petrolera, sino del esfuerzo de Chávez, en términos personales, para salvar al pueblo de las agresiones de la empresa privada y eso hay que recordarlo”.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Maternidad según Simone de Beauvoir

“Otra actitud bastante frecuente, y que no es menos nefasta para el niño, es la devoción masoquista: algunas madres, para compensar el vacío de su corazón y castigarse por una hostilidad que no quieren confesarse, se hacen esclavas de su progenie: cultivan indefinidamente una ansiedad morbosa, no soportan que el hijo se aleje de ellas; renuncian a todo placer, a toda vida personal, lo cual les permite adoptar una actitud de víctimas; y de estos sacrificios extraen el derecho a negar al hijo toda independencia; esta renuncia se concilia fácilmente con una voluntad tiránica de dominación; la mater dolorosa hace de sus sufrimientos un arma que utiliza sádicamente; sus escenas de resignación engendran en el niño sentimientos de culpabilidad que, a menudo, pesarán sobre él durante toda la vida: esas escenas son aún más nocivas que las escenas agresivas”.

Beauvoir, Simone. El segundo sexo.


viernes, 14 de septiembre de 2012

mareo


Por Indira Carpio Olivo

Olvidé los mapas

me orienta tu aliento

en la mar que me habita
tu barco se mece
y mareo
y otra vez tu olor
me devuelve a ti

encallamos

Te veré pronto





sábado, 8 de septiembre de 2012

Ánfora

Por Indira Carpio Olivo

Alimentaba a los habitantes de la pecera, al lado del ascensor, con los restos de su esposo muerto. Eran las cuatro de la mañana cuando, coleto en mano, lustraba los pisos.
“Buenos días, señora”. “Buenos días, que sucio que está todo ¿No?”, inquiría tan bajito como si rezara el rosario.
Yo, asomaba el ojo por el orificio de la puerta y miraba el ritual.
Después de regar las cenizas, recurría a diez tipos de detergentes para depurar los alrededores del largo pasillo. Una vez terminara se instalaba al lado de las escaleras a esperar a la bedel de turno para reclamar lo mal que hacía su trabajo. “Mira estas telarañas”, protestaba.
Las muchachas encargadas del aseo del edificio le tenían inquina. La señora no subía al mismo ascensor que ellas y a menudo las amonestaban por sus quejas.
Un día, iba de camino al trabajo y la señora me invitó a que mirara su orquídea. A mi me dio miedo entrar, pero temía más que se diera cuenta de que sabía qué hacía.
Paredes, muebles, cocina, sábanas, cortinas, flores, todo era de un blanco perfecto. Fue entonces como pude determinar el frasco. Rojo sangre ocupaba el centro de la mesa. Estaba abierto. A su lado reposaban un plato, una cucharilla y un vaso con agua.
Rápidamente inspeccioné a la señora y me detuve en las areniscas alrededor de sus labios. No pude disimular y ella se dio cuenta de que me di cuenta.
Me dijo “si, es verdad”. 
Yo, tragué saliva y me despedí. 
Cerró la puerta y me miró por el ojo mágico.

La verdad. Como los peces, ella cebaba todas las mañanas los despojos de su marido muerto hace un par de años por una septicemia. 

Donde hubo fuego... Ánfora.



viernes, 7 de septiembre de 2012

El Hombre Imaginario

El hombre imaginario vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario
— Nicanor Parra


lunes, 3 de septiembre de 2012

Estacas

"Un árbol no niega su tierra"
Mine Vaganti

Por Indira Carpio Olivo

Las raíces, el desespero del árbol
la historia entretejida de un sueño fósil
la reliquia del abatimiento

un coral de manos
que atascan el cuerpo de madera
una reserva de fumarolas de sangre bajo el volcán de las aguas

el esqueleto del caracol de los gritos
en el camino del hambriento una fila de migajas de pan
las ramas que crecieron al contrario para acariciar lo oculto

las venas de una garra
que descosen el suelo, convulsiva
que despiertan la vida en la nada del pavimento

la loma donde nacen los credos
una crineja para que no marchen las ideas
los aros que desafían la edad, el nudo

Las raíces del árbol
las lágrimas que visten el matojo de luto
las velas que aluzan el sepelio de la humanidad

Estacazo


 

Si existiera Dios, se encapucharía