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sábado, 12 de enero de 2013

BRILLO

Por Indira Carpio Olivo

Me encanta esa gente que enlata los principios de la izquierda en un producto de plástico mal-llamado PROGRESISMO (1), algo así como una hamburguesa LIGHT, una mentira apretada, el camino del medio.
Además se trajean con el comodismo de atacarlo todo y no aportar nada, porque esto o aquello está mal... "Sólo mi latita de pastillas contra el engorde, sirve".
Esa parte de la población, casi siempre ligada a la "cómoda" (2) clase media, es la reproductora de deseos frustrados: vivir cerquita de los ricos (como para servirles), sino en países desarrollados, exprimir los ahorros y endeudarse para hacer la cola de DisneyWorld, vestir con marcas, comer en restaurantes, desteñir la tarjeta de crédito, tomar "buen vino", reunirse con personalidades, echarse una foto con éste o aquel artista-político, el resumen de la farándula de la izquierda; el progresismo: la estrategia de despiste de algunos políticos para "cambiarlo todo" sin cambiar nada, la frontera difusa entre "la izquierda" y la derecha, o la derechización de las ovejitas negras, convertidas a un gris claro clarito.
Eso sí, defienden los derechos LGTBI, son ecologistas, se roban las ideas que no pueden comprar, todo un aporte. Eso aplica para la derecha progre, como para los chavistas que quieren gozar del capitalismo, llamándose gente "de izquierda".

¿Qué los hace creerse de izquierda? ¿Por qué no lo son? ¿Creen en la lucha de clases? ¿Tienen conciencia de lo que significa?

Por ahí leo que Federico Nietzche decía: "Cuántos hombres (mujeres) se precipitan hacia la luz, no para ver mejor, sino para brillar".






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(1) Originalmente el progresismo se desprende de los movimientos liberales, sus corrientes defienden las luchas de las minorías, algunos movimientos son más afines a la izquierda, pero en Venezuela los conceptos se desvirtuaron hasta convertirlo en la etiqueta en el envase de un neonazi-sionista (aunque suene contradictorio -vea lo que ocurre en Palestina hoy día).
(2) No es para nada cómodo el papel de la clase media (menos cómodo el de pobres). Son los encargados de poner el cerebro para que los que tienen más sigan obteniendo mucho más.

sábado, 14 de julio de 2012

¿Sólo madres?

Ésta es una respuesta al artículo: Sólo madres, de Beatriz Gimeno: http://beatrizgimeno.es/2012/07/12/solo-madres/#comment-1639

Vamos a ver.

Yo creo que el papel de madre, de amamantadora (que también lo pueden hacer los hombres: amamantar -aunque me crucifiquen por ello-) es un rol ganado por las mujeres, donde nos sentimos reconocidas, valoradas, por eso NO aceptamos darnos cuenta de que es una TRAMPITA; enredo en el que algunas gustosas caemos y otras simplemente lo aceptamos sin reflexionar en ello.

Pero también hay quien se levante, alce la mano y pida una intervención a la maestra y sin que se la concedan se plante en contra, esa es Gimeno y yo la aplaudo.

[Intersticio: conozco casos -todavía en el siglo XXI- en los que las mujeres se "pelan" con las pastillas anticonceptivas para quedar embarazadas para "amarrar" a un hombre -novelesco, pero cierto y asqueante, claro-: "embarazada por error", porque además el cuido durante las relaciones sexuales muchas veces recae en la mujer y lo aceptamos sin rezongar y lo usamos a conveniencia. Fin del paréntesis]

Entonces como la lactancia y la crianza se convierte en un "espacio ganado" (más inducido imposible -la comillas son para dar cuenta de ironía-), las mujeres izamos las banderas de la reproducción y nos toca más bien reproducir la misma sociedad machista-patriarcal que cree que dar teta, criar y limpiar son cosillas de las vaginas.

Somos arte y parte en una cadena que, repetimos sin la más mínima conciencia.

No estoy de acuerdo con dar leche del tetero, por razones políticas, de salud y amorosas, más que por ser talibana; pero defiendo a las que no quieran ser madres, a las que siéndolo educan a su pareja porque el padre también puede mecer y ser cobijo y criar y cocinar y limpiar y trabajar y hacernos sexo oral: a la cuádruple jornada a la que nos sometemos sin mayores remilgos, sin tantas consignas (para muchas porque Dios lo quiso así y amén).

Me gusta que abofeteen algunas cosas que están como "dadas", que son así "porque sí", porque "el dedo de Dios nos tocó a las mujeres, nos señala y somos las elegidas" porque.... y blablablá. O porque "somos creadoras y podemos transformar la sociedad" y... blablablá y mientras la rueda sigue girando y libamos las mismas aguas.

Ojalá que esas aguas realmente nos revolucionaran desde la teta.

Mientras y para que el dedo acusor no caiga (y creo caerá) sobre mí: SI, no tengo muchacho todavía y SI, todas y todos me instigan para que procree, porque ya saben "no eres mujer hasta que..."

Me da risas y a veces también me da mucha bronca, que mi madre me traiga remedios caseros (que no me tomo), o me consiga tratamientos con éste o aquel para que quede encinta; o que alguna me considere una submujer por no embarazarme a pedido y entonces "no estás a mi nivel, cuando tengas 2 hijos, seas tan infeliz como yo y aparentes emancipación, entonces..."

¿Somos algo más que madres?
y ¿siéndolo -habiendo sido enseñada a serlo desde muy pequeñas-, tampoco lo hacemos bien?