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domingo, 9 de julio de 2017

PON 79


Principio y fin
Por Wislawa Szymborska (Polonia)

Después de cada guerra
alguien tiene que limpiar.
No se van a ordenar solas las cosas,
digo yo.
Alguien debe echar los escombros
a la cuneta
para que puedan pasar
los carros llenos de cadáveres.
Alguien debe meterse
entre el barro, las cenizas,
los muelles de los sofás,
las astillas de cristal
y los trapos sangrientos.
Alguien tiene que arrastrar una viga
para apuntalar un muro,
alguien ha de poner un vidrio en la ventana
y la puerta en sus goznes.
Eso tiene poco de fotogénico
y requiere años.
Todas las cámaras se han ido ya
a otra guerra.
A reconstruir puentes
y estaciones de nuevo.
Las mangas quedarán hechas jirones
de tanto arremangarse.
Alguien con la escoba en las manos
recordará todavía cómo fue.
Alguien escuchará
asintiendo con la cabeza en su sitio.
Pero a su alrededor
empezará a haber algunos
a quienes les aburra.
Todavía habrá quien a veces
encuentre entre hierbajos
argumentos mordidos por la herrumbre,
y los lleve al montón de la basura.
Aquellos que sabían
de qué iba aquí la cosa
tendrán que dejar su lugar
a los que saben poco.
Y menos que poco.
E incluso prácticamente nada.
En la hierba que cubra
causas y consecuencias
seguro que habrá alguien tumbado,
con una espiga entre los dientes,
mirando las nubes.

domingo, 28 de mayo de 2017

PON 73



SOMARÍ HACIA EL FINAL DE LA NOCHE
Por Gustavo Pereira (Venezuela)

Se hace tarde para aquellos que nada compartieron
Ni el vino ni la sal
Ni el agua ni la sed
Se está siendo tarde para quienes por dicha
celebraron la astucia
Tarde para los insuflados y cínicos
Tarde para los despiadados y los lúgubres
Se está haciendo tarde y la noche es inmensa
Se hace tarde para la infatuada pequeñez.


DEL PAN Y LA CANCIÓN
Por Hugo Fernández Oviol (Venezuela)

Sucede que de una gota de agua y un rayito de sol
se puede fabricar un arcoiris
y quien posee un arcoiris
puede inventar a Miguel Ángel, a Rubens, a Van Gogh, a Goya y a Picasso
y entonces se está en la capacidad de hacer, deshacer y rehacer el mundo!
Todo lo cual no niega, sin embargo, que la función primigenia del agua
es fecundar la tierra y la tarea fundamental del sol es madurar la espiga,
porque la tierra es sólo habitable en la medida que “el pan tenga la dimensión del hambre”
y la cobija la exacta dimensión del frío.
De allí que no me explico el absurdo de que haya artistas
que se crean superiores al panadero, y sobre todo,
que éste los tolere por ignorar que hacer la canción es un trabajo.

domingo, 27 de noviembre de 2016

PON 53



RECOGIENDO HOJAS SECAS DE EUCALIPTO...
Por Márgara Russotto (Venezuela)

Debes resignarte a esperar:
No he decidido aún entre
la felicidad errática de los animales en libertad
o la conciencia infeliz
de los hombres.

NO ME PREGUNTEN
Por César Cantoni (Argentina)
No me pregunten
cómo se escribe un poema.
Si lo supiera,
montaría una fábrica.



YO CREO QUE ALGÚN DÍA
Por Susana Thénon (Argentina)
Yo creo que algún día
he de encontrar lo que busco,
en árbol, en mujer,
en rama, mesa, pájaro,
en ojos, en palabras.
Yo creo que viviré hasta ese día.



EL JUSTIFICANTE PERFECTO (frag.)
Por Fabio Morábito (México)

(...) escritor es aquel que se enfrenta al fracaso de escribir y hace de ese fracaso, por decirlo así, su misión, mientras los demás sencillamente redactan. Podemos estirar esa anécdota e imaginar a alguien que, soga en mano, a punto de colgarse de una viga del techo, se dispone a redactar unas líneas de despedida, toma un lápiz y escribe la consabida frase de que no se culpe a nadie de su muerte. Hasta ahí va bien la cosa, pero decide añadir unas líneas para pedir disculpa a sus seres queridos y, como es un escritor, deja de redactar y se pone a escribir. Dos horas después lo encontramos sentado a la mesa, la soga olvidada sobre una silla, tachando adjetivos y corrigiendo una y otra vez la misma frase para dar con el tono justo. Cuando termina está agotado, tiene hambre y lo que menos desea es suicidarse. El estilo le ha salvado la vida, pero quizá fue por el estilo que quiso acabar con ella; tal vez uno de los resortes de su gesto fue la convicción de ser un escritor fallido y tal vez lo sea, como lo son todos aquellos que pretenden escribir el justificante perfecto, que son los únicos a quienes vale la pena leer. Escriben para justificar que escriben, la pluma en una mano y una soga en la otra.



Trino:
Alguien todavía a veces
de debajo de una mata desentierra
argumentos oxidados
y los arroja al montón de desechos.