COBIJO
Por
Eucario García (Venezuela)
Río,
lírame con tu cuerpo.
Dime que Brígida regresa
con su carga
de amores y una carta mía.
Ella se marchó de la escuela
y
desde entonces sólo la han visto
en la sabana cerca de
ti,
untándose el bosque en la piel.
¡Oh río!
quiero que
ella escriba la más hermosa carta
y me lance un beso con letra
grandota,
diga qué lee, si nada el terecay
o el andar de la
tortuga del Caura.
Río, busco cobijo en la "maloca"
y
en el olor del barro de tu crecida.
Corre la bora por tu cuerpo
y
sólo te abrazas al horizonte
de los pescadores que dicen:
¡aijó...!
para nutrir sus tarrayas de hijos de tu vientre.
EL
PORVENIR DE LOS ABRAZOS
Por
Mayako Hernández (Venezuela)
Quiero
aprender a tocar el piano,
interpretar
"Ángel para un final" y "Lagrimas Negras"
para
las fases lunares y los desaciertos existenciales.
Quiero
una hija a la que pueda acompañar a crecer
mientras
peino sus cabellos y la veo convertirse en alguien mejor que yo.
Quiero
un perro que me reciba moviendo la cola
y
mime mis extravagantes sollozos.
Quiero
un amor generoso pero fulminante, de todo o nada,
y
aunque sigo calzando los zapatos viejos de la presunción
salgo
todos los días con un poema eufórico entre los dientes
y
en el pecho una sonrisa fluida desde un escarabajo rojo
que
prefigura el porvenir de los abrazos.
Por Geraldine Giménez (Venezuela)
En mí, los amantes dejan registro
los niños me bordean
entre sueños y risas,
millones de historias
fluyen entre mis raíces,
mientras otras van y vienen
Yo sigo aquí.
Testigo y testimonio
aunque crean que solo observo
también soy capaz
de abrazar,
sentir,
vivir,
por años aquí
Soy testigo y testimonio.
DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (frag.)
Por Caroline Bird (Inglaterra)
Porque uno piensa que si lo menciona en un poema
el puente te
amará recíprocamente.
Porque el puente te comerá viva.
Porque es algo como estar en un cuarto de hotel
con tu oreja
pegada a la pared.
(...)
Porque vine a ti sin piel.
Porque si todos nos quitáramos la piel
nada podría herirnos.
Porque la primera regla del baile de salón
es nunca besar a
tu Némesis.
Porque la verdadera alegría es siempre mortificante.
(...)
Porque los mentirosos tienen lenguas que saben a sorbete.
Porque la gente más peligrosa del mundo
piensa que son buenas
personas.
Libro:
EL DOLOR (frag.)
Por Marguerite Duras (Vietnam)
El dolor necesita un lugar (...) La guerra es un dato general, las
necesidades de la guerra también, la muerte. Él murió pronunciando
mi nombre ¿Qué otro nombre hubiera podido pronunciar? Los que viven
de datos generales no tienen nada en común conmigo.