Mostrando entradas con la etiqueta Comunicación de base. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comunicación de base. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de marzo de 2014

Hoguera 2.0


8:15 PM. Reviso mi cuenta Facebook (FB).
Un contacto alerta sobre la colocación de guayas en la Urbanización Bolívar de Chacao:
“Rueden la voz para que no transiten esta zona”, dice.
Yo le pregunto por las fotos para denunciarlo.
Hacía 3 días que no visitaba ni el FB, ni el Twitter (Tw), por sanidad mental, en la Venezuela de la guerra 2.0. Sin embargo, era un deber humano aletar sobre la disposición de estos instrumentos usados para degollar a personas inocentes, como método de “protesta” por agrupaciones opositoras al gobierno venezolano, en pocos, pero violentos focos de algunos municipios del este de la Gran Caracas.

8:35 PM. El contacto me envía las fotos.
Después de colocar una al lado de la otra y asignarle una leyenda, las subo al Tw y adjunto la cuenta del Ministro del Interior Miguel Rodríguez Torres, para tratar de que las autoridades quitaran las guayas.
Enseguida empiezan a replicar el mensaje, hasta que desde la cuenta @VVperiodistas convoca a sus seguidores a atacarme:
“Spam contra ... Sapita de la Urbanización Bolívar de Chacao. Delata a sus vecinos”.

Después de eso, no hubo hora, ni minuto en el que no me insultaran, maldijeran y amenazaran.
Estaba conversando con mi contacto y me dice: “espera que están gritando”.

Espero. Regresa. “Dicen tu nombre, están gritando tu nombre: ..., sapa de mierda”. Me cuenta que amenazan con matarme, que añaden mi primer apellido, después el otro, que arrojan botellas contra el edificio. Me dice que llora.
Inmediato le digo que borre las fotos y se cambie de nombre. Así, en un pestañeo pasamos a la clandestinidad en lo que se supone es el gobierno del pueblo ¿Irónico?
Ironía es que mientras los habitantes de Chacao paseaban el fascismo, su alcalde declaraba para CNN en Español que eran reprimidos y que la GNB había dañado un semáforo.
Los gritos se repetían cuando alguien transitaba la calle de la clase media venezolana, los botellazos, mi nombre. Andaba yo entre los dientes de un perro rabioso que no soltaba la mandíbula.

Era interesante, después de todo, observar cómo pasaban del guarimbeo virtual al real y estrellaban su arrechera contra mi foto del perfil en Tw.

9:30 PM. Borré mis fotos, cambié mis nombres públicos.
La libertad de expresión que defienden es como su duelo: selectivo.
Me llaman mi hermana y mi madre, angustiadas ¿Cómo se enteraron?
Las amiguitas de mi hermana se informaron a través de una cadena telefónica, en la que mi foto, el apellido y la “estirpe chavista” le indicaron que la “SAPA ROJA” que “SE BUSCA” era yo.

10:00 PM. Me llama todo el mundo. Me escriben, me preguntan. Mientras borramos todo rastro nuestro en la web, tarea casi imposible y primera moraleja de este cuento: No exponerse.

Este debe ser el único gobierno en el mundo en el que los militantes, supuestamente al poder, son perseguidos por unas minorías. Y no estoy diciendo que algunos componentes de los cuerpos de seguridad del Estado no sean represivos y etcétera: estoy diciendo que los señalados y perseguidos somos los pendejos, mientras los asesinos son bienvenidos en Miraflores, porque este y otros gobiernos le hablan a la clasemedia, le besan las botas, le hacen el amor a sus ideas, y esta mediaclase les devuelve un escupitajo en la cara. Mientras campesinos, indígenas y líderes sociales son sicariados haciendo la verdadera revolución.

11: 00 PM. Le pido a mi compañero que pase todas las llaves a las puertas. No logro cerrar los ojos, ni dejar de revisar los perfiles de donde se desprenden amenazas e insultos. Muchos son anónimos.

No duermo en toda la noche. Al despertar voy a denunciar, y quien me recibe me explica lo que ya se: Se trata de una operación psicológica, parte de una guerra de cuarta generación para inmovilizar, para aterrorizar, estrategias de persecusión paramilitares. Me dice lo que ya hice, borrar fotos, direcciones, datos personales, y agrega algo que ya había pensado: cambiarme el aspecto físico.

----
Agradezco la preocupación de los verdaderos, de las raíces que nos sujetan a la tierra. Sino tuviera a Pola me hiciera añicos contra la guarimba; hoy mi pequeña hojita representa la vida y la llama contra la muerte, ella alumbra; ellos la hoguera.

----
Todavía espero que el Colegio Nacional de Periodistas se pronuncie a favor del ejercicio de la profesión y en oposición a la amenaza de muerte en mi contra por informar sobre un intento de asesinato en Chacao. Pero sé que eso es imposible, sé que seguirán usando los árboles como antorchas para calcinar la verdad.



martes, 12 de marzo de 2013

10 herramientas tácticas para romper el cerco informativo sin máquinas

En: http://www.megafono.lunasexta.org/node/560

¿Cómo fue que el sistema nos convenció de que las máquinas resuelven la comunicación? ¿Cuándo dejamos de dialogar con los otros y las otras y nos volteamos a los transistores, las pantallas y los cables?
Aquí va un rápido vuelapluma con 10 herramientas tácticas para romper el cerco informativo sin máquinas, utilizables en éste primer cuarto del siglo XXI y altamente eficientes aunque no se crea a las primeras de cambio.
1.- Tocar de puerta en puerta: El muy olvidado de puerta en puerta, nos repartimos en equipos de 2 o 3 personas, si somos 20 podremos hacer hasta 10 equipos, cada equipo visitará 10 casas, en 10 minutos expondrá un tema de lucha. En algo más de hora y media un equipo de 20 personas habrá conversado con al menos 100 personas exponiéndoles sintéticamente un tema. Si esto se hace periódicamente, digamos una vez a la semana, en pocas semanas se logrará conscientizar sobre un tema.