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domingo, 21 de agosto de 2016

PON 39


MENSAJERO
Por Yanuva León (Venezuela)

Ha vuelto de lejos
asustado
la mirada empozada de rigor
contando historias de mujeres ahuecadas
que lloran en cuclillas
tristes abuelas que huelen a tinaja rota

dice que acomodan los cabellos en trenzas grises
esconden el rostro de hondas grietas entre sus manos
se amontonan como gallinas
recogidas tan juntas que una es también la otra
y lloran siguiendo un ritmo de pájaro menudo
de perenne vuelo atormentado
giran a veces en sintonía de océano
sin romper el compás de la danza
para dejarse caer livianas
en el aullido único
que acaricia heridas de la Madre

buscan la palabra que sea comienzo
dice que por todos se lamentan

hoy ha vuelto
cansado
canta profecías
poemas viejos de las abuelas
que lloran desde hace siglos
asegura que yo seré una entre ellas
recogeré mi cabello en trenzas
ocultaré el rostro
animal abatido entre mis manos
me arrimaré al montón
y lloraré en cuclillas
para siempre.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Poesía o nada 3

 

Personaje:

Angela, detiene el tiempo. Su casa de bahareque agrieta el asfalto y descoloca al cemento. Cuántas hojitas habrá bailado. Charallave la conserva con los ojos abiertos. Si la ves, deten el paso y sácale conversa. Dicen que su sonrisa los dolores alivia.
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Por María Rosa Mó, Perlas de bruja

La bruja hechizó sus manos
y las convirtió en pájaros
Su voz en canto de fuego
Sus piernas en palabras
y se deshizo en el viento
suave
como una calandria.
La luz de la mañana abre
sus ojos de bruja (...)

Sobre una colina
la bruja
hace aparecer
y desaparecer
soles a su antojo

domingo, 8 de noviembre de 2015

Poesía o nada 4


Sección de literatura en la Revista Épale Caracas, publicada dominicalmente.
 
Poema:

Por Cristina Gálvez (Venezuela), Gruta
Estoy aquí sentada con los ojos abiertos hacia la oscuridad.
Antonia Palacios.

La indignidad se lava
con desencanto y paciencia
la tristeza abre una gruta
de múltiples pasajes,
mientras espero su formación mineral
vendrán luciérnagas

esa cabra en la luna
esquiva los ojos
su dura cornamenta
quiebra frágiles superficies
hunde el interior maleable
está en sí misma
y se va volando
alto

refugiada en la cama de mi madre
regreso a mi era
finita y contenida
me enrosco como una serpiente
miro la oscuridad.

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