sólo una madre sabe
el sonido
que emite el crujido
de las caderas
el olor a carne quemada
de la piel cuando
se
e
s
tira
he tropezado con machetes
el doblez de la estrella
de un alambre púas
se me incrustó en el
ojo derecho
el filo de un envase de compota
me abrió en dos una de mis
manos
me arrodillé
sobre la aguja de un jabillo
me mordió
el perro de Amada
un poco más arriba del tobillo
más abajo de su casa
me levanté la corteza del muslo
cuando me escurrí
sobre un parqué para detener un balón
me encajé en la ve de cemento
de un falso río
me enjuagué en sangre
dos
o
tres
veces
acostumbraba a sangrar por la nariz
nunca tuve miedo
a la hemorragia
me he doblado con
cólicos nefríticos
ya no sé cuántas veces
he dejado de caminar
por desconsuelos
me han inyectado
m
o
r
fina
hubo una vez que no pude siquiera hablar
me habitaba una pena
anticipada
he parido dos veces
me han roto el corazón
tres
no soy una persona triste
y lo he intentado
pero
aun
no olvido
el sonido
que emite el crujido
de las caderas
el olor a carne quemada
de la piel cuando
se
e
s
tira
he tropezado con machetes
el doblez de la estrella
de un alambre púas
se me incrustó en el
ojo derecho
el filo de un envase de compota
me abrió en dos una de mis
manos
me arrodillé
sobre la aguja de un jabillo
me mordió
el perro de Amada
un poco más arriba del tobillo
más abajo de su casa
me levanté la corteza del muslo
cuando me escurrí
sobre un parqué para detener un balón
me encajé en la ve de cemento
de un falso río
me enjuagué en sangre
dos
o
tres
veces
acostumbraba a sangrar por la nariz
nunca tuve miedo
a la hemorragia
me he doblado con
cólicos nefríticos
ya no sé cuántas veces
he dejado de caminar
por desconsuelos
me han inyectado
m
o
r
fina
hubo una vez que no pude siquiera hablar
me habitaba una pena
anticipada
he parido dos veces
me han roto el corazón
tres
no soy una persona triste
y lo he intentado
pero
aun
no olvido
