ENVIDIA DEL PENE (Extracto)
Por Erica Jong (Estados Unidos)
(...)
Pero ya que soy mujer,
debo no sólo inspirar el poema
sino también escribirlo a máquina,
no sólo concebir al niño
sino también darlo a luz,
no sólo dar a luz al niño
sino también bañarlo,
no sólo bañar al niño
sino también alimentarlo,
no sólo alimentar al niño
sino también llevarlo
a todas partes, a todas partes...
mientras que los hombres escriben poemas
sobre los misterios de la maternidad.
Envidio a los hombres que pueden anhelar
con infinita vaciedad.
Poema:
EL MATRIMONIO II
Por Denise Levertov (Inglaterra)
Te quiero hablar a tí.
¿A quién más?
Eres tú quien hace
un mundo del que hablar.
En tu calor
las frutas se ponen maduras— todas
las manzanas y peras crecidas
sobre la pared sur
de mi cabeza. Si escuchas
llueve para ellas, después
beben.
Si contestas
las semillas
saltan a la tierra.
Habla o quédate en silencio: tu
silencio
me hablará.