Esto lo escribí el 13A, falta, pero quise compartirlo antes.
Aquel 11 de abril de 2002 sólo tenía 17 años de edad y estaba inoculada por el veneno de los medios, que es lo mismo que decir envenenada de miedo. Me creía el discurso agresor del canal más visto en Venezuela, Venevisión (VV):
despiadados chavistas mataban a gente inocente en Puente Llaguno. Luego hacía zapping entre sangre y caricaturas en el resto de los canales privados.
¿Se perdona la ignorancia sólo por tener poca edad? No.
Me lo creí todo hasta que vi llorar a mi madre, hasta que vi temblar a mi padre (por formar parte de un circulo bolivariano), hasta que vi volver a Chávez, hasta que no pude soportar ese lado derecho que todo lo tuerce.